Por cierto, ¿en qué lugar se encuentra el ego del senador Manuel Velasco al verse frustrado por no haber colocado a Rubio en la Profepa?
TAROT POLÍTICO/Amet Samayoa Arce
Debo subrayar que nadie puede discutir la relación cercana y entrañable de Antonio Santos Romero con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Una prueba palpable de ello es su nombramiento como representante del gobierno federal en Chiapas. Esta amistad viene desde hace muchos años, toda vez que su activismo empezó desde la fundación del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) de la UNAM, entre 1986 y 1989. Vale la pena recordar aquella historia de cierto personaje que, con mucha audacia y trascendental visión, solamente usó la amistad con el gobernante en turno para lograr sus objetivos. La fábula cuenta que cuando el poseedor de la autoridad le preguntó qué quería al haber asumido el poder, con singular astucia le respondió: “no me des cargo ni sueldo, basta con que me saludes siempre y que me vean a tu lado”. Algo parecido ocurre actualmente con Antonio Santos, quien añora y vive aún la lucha del CEU de la UNAM. Sus amigos de ese tiempo son los que ahora representan el poder político del país y no ha dudado en mostrar su “reinado” en el gobierno federal. Además de presumir los afectos con todos, cuenta con la potestad que le da el cargo.
La potestad de Toño Santos
Sin embargo, existe una medición de fuerzas con la senadora Sasil de León Villard, para ver quien posee mayor potestad y logra instalar al delegado o delegada de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Chiapas. Las apuestas están a todo lo que da porque Toño Santos jura y perjura que su amiga presidenta lo va a respaldar. Por el momento hay que observar que el representante del gobierno federal en la entidad ya le ha ganado la partida a Manuel Velasco Coello en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profepa), donde el exgobernador (conocido como El Negociante) intentó instalar a Roberto Rubio Montejo, pero fracasó y, finalmente, ocupa el cargo Jorge Enrique Zapata Nieto. Asimismo, el pasado fin de semana se nombró a Emma Cruz Cruz en la delegación del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), quien debe decirse que trabajó desde el principio en su nivel y su círculo de influencia para la doctora Claudia Sheinbaum, pero la ayuda de Toño Santos la llevó a ocupar la plaza sin ninguna objeción.
Emma ya quedó, va por Reybel
De igual manera se sabe que Toño pondrá, en breve, a su hermano Reybel Santos Romero en la Dirección de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en la zona Centro de Chiapas, toda vez que presume no ser en vano amigo personal, desde la juventud y los movimientos estudiantiles, de la presidenta de México. De esta manera es como el político y activista social Antonio Santos, nacido en la Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, avecindado en Chiapas desde que era menor de edad, ahora se ha convertido en todo un político influyente dentro del círculo rojo del poder nacional. En la entidad estudió desde la primaria hasta la preparatoria y luego se fue a Ciudad de México a cursar la licenciatura en estudios latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ahí se convirtió en líder estudiantil, aliado de Claudia Sheinbuam. Lo demás ya es otra historia que se escribirá con el tiempo.
De Tarot y Adivinanza
Siguen las apuestas sobre quién pondrá al delegado o delegado de Conagua: ¿la senadora Sasil o Toño Santos? Por cierto, ¿en qué lugar se encuentra el ego del senador Manuel Velasco al verse frustrado por no haber colocado a Rubio en la Profepa? ¿Recuerda usted que le comenté que la presidenta detesta a Adán Augusto y que no le gusta cómo hace política El Güero Velasco? … Servidos.
