“Es una vía estratégica que conectaría a los municipios de Palenque, Ocosingo, Chilón, Salto de Agua y Tumbalá”, Eduardo Ramírez
Sandra Paredes/Ultimátum
En un ambiente pacífico y con notable participación ciudadana, este domingo 23 de marzo se llevó a cabo la consulta pública sobre la construcción del proyecto carretero “La autopista es nuestra, la ruta de las Culturas Mayas”, una vía estratégica que conectaría a los municipios de Palenque, Ocosingo, Chilón, Salto de Agua y Tumbalá.
El gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar, celebró la jornada como un gran ejercicio democrático y subrayó que este tipo de decisiones deben tomarse con la voz del pueblo. “En estos municipios dio inicio este gran ejercicio democrático… se desarrolló con mucha participación y en un ambiente de paz”, expresó el mandatario, quien ha impulsado la obra como un detonante para el desarrollo económico y turístico del norte de Chiapas.
La consulta, que se mantuvo activa hasta las 18:00 horas, representó una oportunidad para que las comunidades expresen su postura sobre una infraestructura que promete mejorar la conectividad regional, fortalecer la economía local y facilitar el acceso a servicios.
Un día antes, el sábado 22 de marzo, el diputado local Mario Guillén Guillén, junto a su homólogo Fermín González y el dirigente estatal de Morena, Carlos Molina, encabezaron una Asamblea Informativa en Palenque, donde reiteraron el respaldo de las estructuras partidistas al proyecto y convocaron a la militancia a participar activamente.
“El entusiasmo es evidente; hay emoción por los resultados del gobierno de Eduardo Ramírez y por esta consulta que refleja el nuevo estilo de gobernar: con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, afirmó Guillén, al tiempo que exhortó a sumarse al proceso de afiliación al partido rumbo a la jornada electoral del 1 de junio.
La consulta por la autopista se ha convertido en un ejercicio de gobernanza participativa sin precedentes en la región, donde se entrelazan los intereses del desarrollo con la voluntad de los pueblos indígenas y campesinos. La ruta proyectada cruzaría zonas de alto valor cultural y natural, como la Selva Lacandona, la Cascada de Agua Azul y sitios arqueológicos, por lo que también ha sido foco de debate y atención nacional.
