Certificaron atención basada en evidencia para población chiapaneca.
Eric Ordóñez/Ultimátum
El recién conformado Colegio de Profesionales en Psicología del Estado de Chiapas presentó sus primeras líneas de trabajo y confirmó que priorizó la actualización continua y la práctica basada en evidencia. La presidenta, María del Carmen Peche Domínguez, y la vicepresidenta, Adriana Esperanza Entzin Gómez, precisaron que la agrupación inició actividades hace menos de una semana y reunió a alrededor de 20 integrantes con trayectoria en distintas áreas de la disciplina.
Durante una entrevista realizada este 9 de octubre de 2025 en Diario Ultimátum, las directivas explicaron que la colegiación exigió título y cédula profesional, además de constancias de capacitación reciente —diplomados, cursos o especialidades— con el fin de garantizar intervenciones sustentadas en métodos validados. Señalaron que la actualización permanente, la certificación por áreas y la participación en congresos formaron parte del plan inmediato para fortalecer el ejercicio profesional en la entidad.
El colegio planteó, asimismo, el objetivo de abrir espacios de reflexión pública y de divulgación para combatir el estigma que aún rodeó a la atención psicológica. De acuerdo con las entrevistadas, la demanda social se concentró, principalmente, en psicoterapia individual vinculada con estrés, ansiedad y depresión; no obstante, se atendieron también parejas y familias, y se promovió la derivación responsable cuando un caso rebasó el campo de especialidad del terapeuta a cargo.
Respecto de la conducta suicida, las representantes subrayaron que la intervención debió abordarse de forma integral, con atención a la persona y a su entorno familiar, escolar y comunitario. Recalcaron que expresiones como “échale ganas” resultaron insuficientes y, en ocasiones, contraproducentes, pues la práctica profesional exigió comprender el marco de referencia del consultante y trabajar con protocolos específicos. En ese terreno, precisaron que el colegio buscó reunir especialistas con formación acreditada para atender a adolescentes y también a niñas y niños cuando se identificaron señales de riesgo.
Las directivas apuntaron que la población joven —aproximadamente entre 18 y 35 años— solicitó cada vez más apoyo terapéutico, fenómeno que atribuyeron a una mayor información disponible y a la normalización del cuidado de la salud mental. Recordaron, sin embargo, que el acceso a contenidos en redes sociales no sustituyó la intervención profesional y que el colegio se propuso distinguir, ante la ciudadanía, el trabajo de especialistas avalados frente a consejos sin sustento técnico.
En materia de ejercicio clínico, Peche Domínguez informó que aplicó terapia cognitivo-conductual en consulta particular y que contó con estudios en terapia de pareja y familiar. Encín Gómez detalló que brindó acompañamiento a niñas, niños, adolescentes y personas adultas, y que, cuando el motivo de consulta lo ameritó, orientó a las familias hacia colegas especialistas. Ambas remarcaron que esa corresponsabilidad fortaleció la calidad del servicio y evitó abordajes improvisados.
La organización indicó que preparó su sitio de internet con el nombre completo de la asociación para difundir convocatorias, eventos y materiales informativos. Mientras tanto, habilitó números telefónicos para orientación sobre requisitos y proceso de ingreso: 967-127-8156 y 961-122-3381. Adelantó que gestionó descuentos en cursos y plataformas de formación a fin de incentivar la capacitación continua del gremio en Chiapas.
El colegio manifestó que buscó sumar psicólogas y psicólogos de distintas áreas —clínica, educativa, organizacional, social, forense, del deporte, entre otras— con el propósito de articular respuestas profesionales en temas de interés público. En ese sentido, reiteró que la salud mental formó parte de la salud integral y que su atención temprana incidió en el bienestar de comunidades urbanas y rurales de la entidad.
Finalmente, las directivas agradecieron el espacio de difusión y convocaron a profesionales y a la población a privilegiar intervenciones con evidencia científica, verificación de credenciales y apego a la ética. Insistieron en que la colegiación contribuyó a ordenar la oferta de servicios, transparentar la formación de quienes atienden y acercar opciones accesibles para niñas, niños, adolescentes, personas adultas y mayores. Concluyeron que la coordinación entre instituciones, academia y sociedad civil resultó determinante para reducir barreras de acceso y para responder a las necesidades actuales de Chiapas.
Pie: Directivas presentaron convocatoria y requisitos de afiliación.

