Hergir Hernández explicó origen, crecimiento y metas de su marca.
Eric Ordóñez/Ultimátum
El programa ¡Hey, hey, hey, paren todo!, conducido por Daniel Aceituno en las plataformas de Diario Ultimátum, presentó el 6 de octubre una entrevista con el diseñador gráfico Hergir Hernández, creador de Chaquirocks, proyecto chiapaneco de accesorios que ha evolucionado desde un pasatiempo hasta convertirse en una marca registrada con ocho años de trabajo continuo. Durante la charla, el invitado reconstruyó el proceso que siguió para profesionalizar la producción, las decisiones que tomó en pandemia y las metas que trazó para consolidar un taller con atención al público en Tuxtla Gutiérrez.
Hernández precisó que la iniciativa surgió cuando, aún empleado en una oficina, comenzó a fabricar y usar brazaletes. Compañeros y conocidos le solicitaron piezas similares y, con ese impulso, decidió asumir el reto de producir de forma constante. Con el tiempo, formalizó la identidad de Chaquirocks y, hace dos años, completó el registro de marca. Explicó que ese paso le permitió ordenar inventarios, mejorar tiempos de entrega y definir líneas de producto, lo que se reflejó en una presencia más estable en bazares y puntos de venta.
El diseñador relató que en la etapa inicial trabajó brazaletes bordados sobre mezclilla con chaquiras, canutillo y estoperoles. Cada pieza requería hasta seis horas, por lo que resultaba complicado recuperar costos cuando la marca aún no era conocida. Esa experiencia lo llevó a diversificar técnicas y materiales, incorporar cuarzos y ampliar el catálogo hacia collares, aretes y pulseras, manteniendo un sello manual que, dijo, sigue siendo el rasgo central del proyecto. También señaló que la personalización se volvió una parte importante de su oferta, con encargos ajustados a gustos y medidas.
La emergencia sanitaria de 2020 impactó su cadena de ventas. Hergir recordó que, al suspenderse eventos y bazares, debió reorganizar entregas y envíos. Implementó paquetes para fechas específicas —como el Día de las Madres— y asumió parte del costo de mensajería para no frenar pedidos. Esa estrategia, indicó, permitió sostener la producción y mantener relación con clientas y clientes habituales mientras los foros presenciales reabrían gradualmente.
Con la reactivación, el proyecto ingresó a Pink Carpet, expo organizada por Casa Pink, y consolidó ese espacio como punto de venta. A partir de esa vitrina, Chaquirocks amplió su red de contactos, participó en ediciones fuera de la capital y reforzó la colaboración con otras y otros creadores. Osorio mencionó, entre esas sinergias, trabajos conjuntos con el diseñador Fer Cousin, para complementar vestidos con accesorios hechos a medida, además de apariciones de sus piezas en programas de televisión nacional por conductoras invitadas.
En el plano operativo, explicó que la manufactura sigue siendo artesanal y centralizada, lo que implica planificar tiempos, abastecimiento y temporadas. Señaló que la demanda se concentra en cierres de año y en periodos con alta actividad comercial, de modo que la preparación de inventarios y la aceptación de encargos personalizados requieren anticipación. También subrayó que la dinámica de la moda obliga a actualizar diseños con frecuencia, sin perder la estética que identifica al proyecto.
A mediano plazo, Hergir planteó la apertura de un espacio físico donde reunir taller y área de atención directa. La idea —expresó— es que las personas interesadas puedan acudir, revisar materiales, combinar propuestas y definir sobre la mesa los detalles de cada pieza, en lugar de hacerlo únicamente por mensajería. Este objetivo se suma al mantenimiento de los puntos de venta actuales y a la participación en ferias, como las siguientes ediciones de Pink Carpet previstas para fin de año.
El creador expuso que el crecimiento ha sido progresivo y que, como ocurre en emprendimientos locales, gran parte de las utilidades se reinvierte para comprar insumos, mejorar presentación y cubrir gastos de participación en eventos. Agregó que el respaldo familiar y de amistades resultó determinante, tanto en los primeros meses como en etapas de menor venta, y que la constancia permitió sostener el proyecto hasta estabilizar su flujo de producción.
En la conversación con Aceituno, Hernández describió el proceso creativo: selección de materiales, pruebas de resistencia, ajustes de color y armado final. Detalló que cada serie se diseña con criterios de uso cotidiano y de ocasión, y que el control de calidad incluye revisar cierres, uniones y terminaciones. Indicó, además, que el contenido en redes sociales busca mostrar esas etapas para explicar el valor del trabajo manual y transparentar los tiempos de elaboración y entrega.
El invitado comentó que, paralelamente a la línea principal, abrió ChaquiGif, orientado a recuerdos para eventos con pulseras y llaveros personalizados. La intención —dijo— es atender pedidos colectivos con especificaciones de color, tipografía y empaques, considerando presupuestos y cronogramas definidos. Con esa ramificación, el proyecto incorporó un segmento que demanda planeación, pero que también genera flujos en momentos de menor movimiento minorista.
La entrevista retomó la situación de las y los emprendedores en Chiapas. En un contexto de economía local diversa y con múltiples iniciativas creativas, la visibilidad en ferias y medios contribuye a conectar oferta y consumo regional, así como a promover el abastecimiento con insumos del propio estado cuando es viable. Hernández resaltó que la coordinación con organizadores de bazares y el cumplimiento de horarios, pagos y reglamentos facilitan la permanencia en circuitos comerciales y brindan certidumbre al público.
Sobre formación y oficio, el diseñador señaló que su preparación en diseño gráfico se integró a la operación diaria: identidad visual, fotografía de producto, empaques, piezas gráficas y comunicación con clientela. Ese enfoque —expuso— permitió reducir costos en etapas tempranas y mantener una imagen congruente en plataformas digitales y en exhibiciones. No obstante, reconoció que la carga de actividades exige reservar tiempos de descanso para evitar errores y cuidar la salud.
En materia de atención, sostuvo que la respuesta a consultas y la claridad en precios, materiales y plazos son parte del servicio. Cuando un pedido implica modificaciones complejas, se realizan pruebas previas y se acuerdan entregas parciales para validar medidas. Al cierre, Hergir reiteró que el objetivo inmediato es equilibrar la producción personalizada con inventario disponible, afinar logística para temporadas altas y avanzar en la instalación del espacio-taller.

