Exhortan a frenar descomposición social y participar con valentía en la vida pública
Sandra Paredes/Ultimátum
La Entrevista de Ultimátum MX se convirtió en un espacio para hablar abiertamente de política, fe, seguridad y del rumbo que toma México. El exdiputado Diego Valera Fuentes y el coordinador estatal de la Asociación Civil Diálogos Valientes, Omar Ayala Tovilla, coincidieron en que el país atraviesa un momento crítico de descomposición social, pérdida de valores y captación de jóvenes por el narcotráfico, por lo que llamaron a iglesias y ciudadanía a “salir del letargo” y asumir una actitud valiente.
Ayala Tovilla explicó que Diálogos Valientes ha tenido buena recepción en distintos sectores —organizaciones civiles, mujeres, jóvenes y catedráticos— y que su agenda central busca tejer puentes entre iglesias evangélicas, la Iglesia católica y el llamado “pueblo cristiano”, para unificarse en torno a causas comunes: defensa de la vida, la familia y preocupaciones por reformas legales que consideran amenazas a la libertad religiosa y de expresión.
Reconoció que estos temas son sensibles para comunidades de fe, pero subrayó que la organización mantiene una postura firme a favor de la vida desde la concepción y de la familia como base social. Señaló que han recorrido comunidades, dialogado con pastores y sacerdotes, e invitado a participar activamente en la vida pública.
Valera destacó la dificultad histórica de generar coincidencias entre iglesias “como agua y aceite”, aunque consideró que hoy existen causas superiores. Recordó episodios recientes de violencia en Chiapas y advirtió que la descomposición también se refleja en la normalización de las drogas, la violencia en contenidos digitales y la banalización del delito.
Frente a ese contexto, afirmó que distintas denominaciones religiosas comparten la necesidad de proteger vida, familia y niñez. Cuestionó la congruencia de pedir a Dios eliminar la droga mientras —según dijo— se vota por quienes facilitan su expansión, o de proclamarse defensor de la familia mientras se respalda a actores que impulsan el aborto o han generado endeudamiento público.
Valera hizo una crítica severa a la estrategia de seguridad de la Cuarta Transformación, al considerar que “abrazos, no balazos” fracasó y que lo más grave fue insistir en minimizar cifras de violencia y endeudamiento. Señaló que legisladores “que se dicen del pueblo” han guardado silencio frente a lo que ocurre en estados como Chiapas.
También lamentó que quienes han denunciado abusos hayan sido desplazados, mientras figuras señaladas permanecen en sus cargos. “El mensaje que se manda —advirtió— es que conviene ser agachado, no valiente”. Sin embargo, llamó a los jóvenes a no resignarse y a conservar la fe en que “vendrá un tiempo para los valientes”.
En materia económica y social, Valera cuestionó el uso de programas asistenciales como herramienta de control político y los describió como “esclavitud moderna con fines electoreros”. Aseguró que los apoyos deben existir, pero destinados a quienes realmente no pueden incorporarse al trabajo formal. Señaló que la verdadera política social debe ofrecer créditos, capacitación y asistencia técnica para impulsar autonomía, sobre todo en un estado con potencial productivo como Chiapas.
Por su parte, Ayala Tovilla reconoció que la sociedad también tiene responsabilidad en el avance de la indiferencia, el voto condicionado y la falta de participación. Como pedagogo, expresó preocupación por la juventud que —dijo— ha dejado de plantearse metas y se siente tentada por el dinero fácil. Consideró urgente dirigir mensajes claros sobre la importancia del esfuerzo, el estudio y la organización comunitaria.
La asociación mantiene una agenda dirigida a mujeres y jóvenes, con actividades de reflexión y formación cívica. Ayala anunció encuentros el 29 de noviembre y el 6 de diciembre en el salón Casamagna de Tuxtla Gutiérrez para profundizar en su estrategia organizativa.
Valera señaló que el propósito de estas sesiones es abordar “el elefante en la sala”: seguridad, pobreza, endeudamiento, educación y oportunidades para la juventud, problemas que —dijo— muchos evitan para no incomodar al poder. En contraste, desestimó debates legislativos como el cambio de elementos del escudo estatal.
Tanto Valera como Ayala insistieron en que Diálogos Valientes busca que la sociedad participe de frente y con argumentos. “Es tiempo de que la sociedad se pare al frente y dialogue con valentía”, resumieron, al invitar a quienes se sienten inconformes o temerosos a sumarse a una dinámica basada en la verdad, la fe, la dignidad humana y la defensa de la vida y la familia.

