Estado recuperó estabilidad en primer año.
Sandra Paredes/Ultimátum
El Gobierno de Chiapas, a través de la Secretaría General de Gobierno y Mediación, presentó ante el Congreso del Estado el informe correspondiente al primer año de labores, con el propósito de reafirmar el compromiso de la administración con la transparencia, el diálogo democrático y la construcción de un clima de paz en todo el territorio estatal.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, la titular de la dependencia, Dulce María Rodríguez Ovando, señaló que el primer año del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar tuvo como prioridad restablecer la gobernabilidad, reconstruir el tejido social y hacer efectivo el mandato humanista.
Ante las y los legisladores Abundio Peregrino García, Marcela Castillo Atristain, Getsemaní Moreno Martínez, Maritza Molina Molina, Mario Guillén Guillén, Rubén Zuarth Esquinca y Flor de María Guirao Aguilar, y con la presencia de la presidenta de la Mesa Directiva, Alejandra Gómez Mendoza, la secretaria expuso que Chiapas demanda paz, armonía y desarrollo. Reconoció que esto no era posible ante los hechos de violencia, delitos de alto impacto, desplazamiento forzado y ausencia de autoridad en algunas regiones; sin embargo, afirmó que, gracias a una estrategia basada en el diálogo, la mediación y la presencia institucional permanente, el estado logró recuperar estabilidad.
“Chiapas avanza con paso seguro hacia la consolidación de la paz”, reiteró Rodríguez Ovando, al destacar que uno de los ejes centrales del trabajo institucional fue la mediación como herramienta para transformar conflictos en acuerdos.
Señaló que esta estrategia permitió atender problemáticas históricas en municipios como Frontera Comalapa, Oxchuc y Pantelhó, donde se lograron procesos ejemplares de pacificación, restitución del orden y fortalecimiento de la democracia comunitaria.
Indicó que durante este primer año de la nueva ERA se realizaron más de siete mil reuniones con organizaciones sociales y civiles, además de más de seis mil gestiones interinstitucionales que beneficiaron a más de medio millón de personas.
En materia de seguridad y cultura de paz, destacó el fortalecimiento de las Mesas de Paz, que sesionaron más de 200 veces en modalidades estatales, regionales e interestatales. Esta estrategia permitió articular esfuerzos con Oaxaca, Tabasco y Veracruz, además de implementar mesas itinerantes en 12 municipios estratégicos.
Asimismo, informó sobre la realización de Jornadas por la Paz y Jornadas de Atención a las Causas, que acercaron servicios de salud, asesoría jurídica, actividades educativas y programas preventivos a miles de familias chiapanecas.
Respecto al fenómeno del desplazamiento interno, expuso que se atendieron cerca de mil personas en diversos municipios, logrando retornos seguros y procesos de conciliación que no se registraban desde hacía una década.
En cuanto al diálogo interreligioso, resaltó la creación de 45 oficinas municipales, la impartición de capacitaciones en 80 municipios y la celebración del primer encuentro de iglesias diversas, acciones orientadas a fortalecer la convivencia pacífica y el respeto a la pluralidad religiosa.
Sobre derechos humanos, indicó que la Secretaría dio cumplimiento a recomendaciones de organismos nacionales e internacionales, instaló el Consejo Estatal de Atención al Desplazamiento Interno y reforzó la protección de niñas, niños y adolescentes. Añadió que la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas brindó más de 230 servicios especializados y atendió más de 600 solicitudes de búsqueda, logrando localizar a 229 personas y conformando 124 células municipales para fortalecer estas acciones.
Al concluir la comparecencia, las diputadas y los diputados de la LXIX Legislatura expresaron su reconocimiento al trabajo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, al destacar que su visión humanista y de proximidad fue determinante para recuperar la estabilidad y fortalecer la gobernabilidad en Chiapas. Señalaron que los resultados presentados reflejan una administración que privilegió el diálogo, la legalidad y la paz como ejes para atender los desafíos del estado.
