Especialista alertó sobre sectores más vulnerables.
Alfredo Pacheco/Ultimátum
Con la llegada de diciembre, la depresión invernal se manifiesta con mayor fuerza entre diversos sectores de la población, advirtió el doctor en psicología Freddy Ocaña Hernández, encargado de la Clínica de Atención Psicológica de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la UNICACH.
El especialista explicó que esta temporada acentúa cambios en el estado de ánimo asociados a factores emocionales, sociales y económicos. Señaló que, en adultos mayores, el impacto es más notorio debido a enfermedades crónicas o degenerativas que limitan su movilidad e interacción social, lo que provoca un descenso en su estado de ánimo.
En adolescentes, indicó que los cuadros suelen relacionarse con aislamiento y dificultades para adaptarse a determinados contextos, mientras que en adultos jóvenes influyen factores económicos y afectivos. Añadió que, en enero, suelen atender casos de personas que, después de las fiestas decembrinas, comienzan a sentirse mal sin comprender el motivo.
Precisó que la ideación suicida aparece de manera recurrente en las consultas psicológicas, aunque no siempre deriva en intentos de suicidio.
Ocaña señaló que el consumismo propio de la temporada también contribuye significativamente a estos estados depresivos. Explicó que la llegada de ingresos adicionales impulsa un mayor gasto que se agota rápidamente, generando posteriormente endeudamiento y el conocido impacto emocional de la “Cuesta de Enero”.
Agregó que la alimentación característica de estas fechas, basada en un alto consumo de carbohidratos, azúcares y bebidas alcohólicas, también incide en la depresión invernal, ya que este patrón puede derivar en aumento de peso y malestar físico.
Indicó que las reuniones familiares suelen centrarse en la comida y resulta difícil mantener una rutina saludable durante diciembre, por lo que en enero las personas toman conciencia de los excesos.
El especialista recomendó estar atentos a señales de tristeza persistente, aislamiento, irritabilidad o pérdida de interés en actividades cotidianas, y buscar atención profesional en caso de que los síntomas se intensifiquen.

