La Secretaria de Turismo de Chiapas contrató a una influencer yucateca para promover al estado y las acciones de su personal en la FITUR 2026
La decisión de María Eugenia “Maru” Culebro Pérez, titular de la Secretaría de Turismo de Chiapas, de contratar a la influencer yucateca Scandy Patrón como la nueva imagen de promoción turística del estado ha generado diversos cuestionamientos.
Dichos cuestionamientos desde diversas perspectivas —política, cultural y estratégica—ponen en evidencia la falta de coherencia entre las acciones de la funcionaria del gobierno estatal y los principios que oficialmente dice defender.
En primer lugar, resalta que la promoción de un destino tan rico y diverso como lo es Chiapas se lleve a cabo con una figura que no tiene vínculo previo con el estado, que ni ha visitado sus principales atractivos, más allá de su presencia mediática como representante de un certamen de belleza.
En ese sentido la elección de Scandy Patrón se percibe como una forma de marginar al talento local, particularmente de las modelos y creadoras de contenido chiapanecas que, además de contar con reconocimiento regional, conocen de primera mano los valores culturales y sociales que se buscan proyectar.
En ese sentido, destaca que la decisión de Maru Culebro va en sentido contrario el concepto de “chiapanequidad”, del gobierno de la nueva ERA que promueve el orgullo, la pertenencia y el reconocimiento de identidades culturales propias de Chiapas.
Nuestro estado está marcado por la diversidad étnica, lingüística e histórica, por lo que priorizar una imagen foránea genera una percepción de desdén hacia la riqueza de las chiapanecas, justo cuando se busca posicionar Chiapas como un destino auténtico y genuino.
Más allá del “malinchismo” esta decisión revela problemas más profundos en la estrategia de promoción turística para Chiapas y genera cuestionamientos como: ¿si se está invirtiendo bien el presupuesto público en una campaña con impacto real? O si ¿es un ejercicio superficial de branding personal? Diversas personas, tanto ciudadanos como empresarios del sector turístico han señalado que esta campaña es parte de una serie de polémicas decisiones de la funcionaria, con gasto en publicidad a creadores externos y un aparente uso cuestionable de recursos destinados a la promoción de Chiapas.
Cabe destacar que este malestar se inserta en un contexto más amplio; pues la participación de funcionarios de turismo chiapanecos en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026 en Madrid es generado controversia pues por sus publicaciones en redes sociales tal parece que fueron de paseo y no a trabajar. Si bien la presencia de Chiapas en este foro global es necesaria para la proyección internacional como destino turístico y para presentarlo empresarios y medios internacionales, existen críticas pues han surgido dudas legitimas sobre la efectividad y seriedad con que se utiliza esta plataforma para resultados tangibles en materia de turismo y desarrollo económico.
En las redes ya circulan comentarios escépticos sobre la presencia de delegaciones de Chiapas en la FITUR, y las tachan más de una vacación institucional que de una misión de promoción turística estratégica, pues hasta el momento no hay datos públicos claros que expliquen qué resultados específicos consiguió la delegación chiapaneca en términos de acuerdos, atracción de inversiones o rutas turísticas para el estado.
