La investigadora Avith Mendoza, advirtió que se debe fortalecer de manera urgente, la red de sensores principalmente en la zona norte del estado
Alfredo Pacheco/Ultimátum
TGZ. Se requiere fortalecer de manera urgente la red de sensores sísmicos y volcánicos en Chiapas, particularmente en la zona norte del estado, a fin de mejorar el monitoreo, la prevención de riesgos y la capacidad de respuesta ante posibles sismos de gran magnitud o reactivaciones volcánicas, advirtió la doctora Avith Mendoza Ponce.
De acuerdo con la Mendoza Ponce quien es investigadora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) durante 2025 Chiapas registró un total de 7 mil 527 sismos, cifra que representa aproximadamente el 19 por ciento de toda la sismicidad a nivel nacional, colocándolo entre los estados con mayor actividad sísmica del país. Este incremento, explicó, está relacionado tanto con la dinámica tectónica de la región como con una mayor instrumentación en zonas específicas.
En el caso del volcán El Chichón, se detectaron 4 mil 064 eventos sísmicos en un radio de 20 kilómetros del cráter, mientras que en el volcán Tacaná se registraron 28 eventos en el mismo rango. La profundidad promedio de los sismos en el estado fue de 33 kilómetros, lo que indica que la mayoría corresponde a sismos de subducción, característicos de la franja costera del Pacífico, donde históricamente se han presentado movimientos de magnitud superior a 7.
Mendoza Ponce subrayó que estas cifras están directamente ligadas a la cantidad de sensores actualmente instalados, por lo que, de duplicarse la red de monitoreo, también aumentaría el número de eventos detectados. “Tenemos mucha sismicidad, pero también muchas zonas sin monitoreo adecuado”, alertó.
La investigadora señaló que hacen falta sensores sísmicos, especialmente en el norte de Chiapas, donde existen diversas fallas geológicas de tipo inverso que no están instrumentadas. “No sabemos cada cuánto se activan esas fallas porque no están monitoreadas”, explicó, lo que representa un riesgo para la población.
Asimismo, desmitificó la creencia de que septiembre es el mes con mayor número de sismos. Detalló que octubre de 2025 fue el mes con más actividad, al contabilizarse mil 567 movimientos telúricos, lo que confirma que los sismos pueden ocurrir en cualquier época del año y que la prevención debe ser permanente.
En cuanto a la actividad reciente del volcán El Chichón, indicó que, aunque la sismicidad ha disminuido tras el incremento registrado entre agosto y noviembre del año pasado, el volcán continúa bajo vigilancia constante. Añadió que se requieren más sensores cercanos al aparato volcánico para garantizar una detección temprana y mayor seguridad. La especialista informó que desde la UNICACH y el Instituto de Gestión de Riesgos se mantienen pláticas con autoridades de Protección Civil para reforzar la red de monitoreo sísmico y volcánico en el estado, con la expectativa de que este año se concreten avances en la instalación de nuevos equipos.
Este llamado cobra relevancia luego del sismo de magnitud 5.7 registrado este domingo 8 de febrero, con epicentro en Puerto Escondido, Oaxaca, movimiento que fue perceptible en diversas regiones del sur del país y que activó la alerta sísmica en teléfonos celulares, a través del Sistema de Alerta del Servicio Sismológico Nacional.
Para finalizar, la doctora Avith Mendoza reiteró que la alta sismicidad en Chiapas no debe generar alarma, pero sí conciencia y preparación constante, tanto a nivel institucional como social, para reducir riesgos y proteger a la población ante posibles eventos de mayor magnitud.
