Alcaldesas de San Cristóbal de Las Casas y Villaflores, Fabiola Ricci Diestel y Valeria Rosales Sarmiento, coincidieron en que aún enfrentan mayores exigencias
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
TGZ. En un contexto en el que cada vez más mujeres ocupan cargos de elección popular, las presidentas municipales de San Cristóbal de Las Casas y Villaflores, Fabiola Ricci Diestel y Valeria Rosales Sarmiento, respectivamente, coincidieron en que la participación femenina en la vida pública ha avanzado de forma significativa, aunque todavía enfrentan mayores exigencias y juicios que los hombres.
En el Foro de Mujeres moderado por Hellen Barrios, ambas alcaldesas reconocieron que la presencia de más mujeres en la política representa una etapa histórica para el país, impulsada también por el liderazgo de la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lo que ha abierto nuevas oportunidades para que más mujeres participen en la toma de decisiones.
Reconocieron en el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar a un hombre que ha impulsado a las mujeres y ha promovido políticas públicas para desarraigar la violencia de la que son objeto las mujeres chiapanecas.
Para la alcaldesa de San Cristóbal de Las Casas, Fabiola Ricci Diestel, ser mujer representa una historia de lucha, sacrificio y esfuerzo, marcada por el legado de muchas que incluso han perdido la vida en la búsqueda de sus derechos.
Recordó que desde muy joven se involucró en la política, influenciada por su padre, quien la formó como una mujer fuerte y preparada para enfrentar retos.
Desde los 13 años conoció de cerca la realidad social de su municipio, lo que despertó su interés por el servicio público, dijo.
Su trayectoria, agregó, también rompió estereotipos de género al ser la primera mujer en jugar futbol americano en su municipio hace más de dos décadas y practicó diversas actividades tradicionalmente asociadas a los hombres, experiencias que fortalecieron su carácter.
Ricci Diestel destacó que una de las principales fortalezas de las mujeres en el ejercicio del gobierno es la sensibilidad con la que enfrentan los problemas sociales, motivadas también por la responsabilidad de sacar adelante a sus familias.
Sin embargo, advirtió que la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema grave, especialmente en San Cristóbal de Las Casas, donde existen tres alertas de género.
Por ello, subrayó la importancia de reconstruir el tejido social desde la familia, promoviendo valores de respeto, igualdad y derechos.
“Si desde el hogar no se cambia la visión hacia las mujeres, será muy difícil avanzar”, señaló.
También alertó sobre el uso indebido de la tecnología y la inteligencia artificial para dañar la reputación de mujeres en la política y en lo general, lo que se ha convertido en una nueva forma de violencia.
Por su parte, la presidenta municipal de Villaflores, Valeria Rosales Sarmiento, señaló que, aunque hoy las mujeres están más empoderadas y ocupan espacios de liderazgo, el camino sigue siendo complejo.
“Estamos fuertes y empoderadas, pero es una realidad que a las mujeres no se les reconoce igual, se les juzga el doble y se les pide el triple”, afirmó.
Explicó que muchas veces las críticas hacia ellas que participan en política no se centran en su trabajo o resultados, sino en su condición de género, lo que genera discursos agresivos y descalificaciones que no se aplican de la misma manera a los hombres.
Rosales Sarmiento señaló que uno de sus objetivos es inspirar a niñas y jóvenes para que crean en sus capacidades y aspiren a ocupar cargos públicos y desarrollarse profesionalmente.
Durante sus visitas a escuelas del municipio, busca transmitir a las estudiantes el mensaje de que no existen límites para sus sueños, a pesar de que muchas crecen en entornos donde todavía se les dice que su lugar está en el hogar.
También advirtió que prácticas como el acoso laboral o las insinuaciones para obtener ascensos han sido normalizadas durante años y deben erradicarse por completo.
En el caso de Villaflores, municipio que también cuenta con alerta de género, destacó la implementación de políticas públicas enfocadas en la atención y prevención de la violencia contra las mujeres, incluyendo servicios de atención psicológica, jurídica y trabajo social para las víctimas.
Ambas presidentas coincidieron en que el avance de las mujeres en la política también implica una mayor exposición pública, especialmente en redes sociales, donde la crítica puede ser intensa y en ocasiones violenta.
Consideraron que estos desafíos también han fortalecido a las mujeres en el ejercicio del poder y han impulsado su preparación y capacidad para enfrentar escenarios complejos.
Hicieron un llamado a que más mujeres confíen en sí mismas, continúen preparándose y participen activamente en la vida pública, al considerar que los espacios están cada vez más abiertos para ellas.


