IDENTIDAD POLÍTICA /JOSÉ ADÁN ALTÚZAR FIGUEROA
El reciente fin de semana, en medio de la creciente tensión bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, Donald Trump convocó en Miami a una docena de presidentes latinoamericanos. El encuentro fue bautizado como “Escudo de las Américas”, un nombre que resume la intención detrás del evento: un escudo para algunos, una cadena para otros. Algunos Presidentes ausentes, entre ellos Claudia Sheinmabum Pardo, ante la pregunta de un reportero, la Presidenta dijo que: No necesitaba ser invitada, esos asuntos los trata de manera directa con el Presidente Trump en su diálogo permanente y la necesaria política de vecindad.
Lo que se presentó públicamente como una coalición americana contra los cárteles parece alejarse de una genuina política de seguridad. En realidad, se asemeja a una actualización continental del histórico Plan Cóndor, funcionando como coartada para legitimar intervenciones estadounidenses bajo el pretexto de la guerra contra las drogas. Esta dinámica ya se observa en Ecuador, donde la lógica de intervención se ha puesto en marcha.
Sumisión de mandatarios y objetivos claros
La escena en Miami fue reveladora: Trump, rodeado de presidentes latinoamericanos dóciles, apenas pudo pronunciar sus nombres completos. Su discurso fue directo y sin rodeos; el objetivo es el control total del hemisferio, desde Alaska hasta la Antártida. Para ello, se requieren gobiernos alineados, obedientes y disciplinados, dispuestos a convertir sus territorios en plataformas de la política exterior estadounidense.
Según Juan Grabois en Diario Red, ni siquiera se conserva el esfuerzo retórico de épocas anteriores, cuando Washington intentaba maquillar su dominio con conceptos como democracia, derechos humanos o libertad. Ahora, la lógica es puramente empresarial: todo es transacción, negocio y hegemonía. Si un gobierno acepta, sobrevive un poco más; si resiste, es presionado; si estorba, se convierte en objetivo.
No se trata solo de agitadores ideológicos o mercenarios de la desinformación, sino de presidentes reales, con aparatos estatales y fuerzas armadas, capaces de comprometer el destino de sus pueblos. Estas personas pueden entregar soberanía, abrir bases militares, legitimar intervenciones, militarizar agendas y convertir a sus países en piezas de una arquitectura regional de dominación. Incluso pueden llevar a sus pueblos al sacrificio, con la esperanza de obtener el favor de Trump.
El nuevo orden hemisférico y nuestra posición
La pregunta deja de ser abstracta: ya no basta con analizar la cumbre como un episodio más del calendario diplomático. Se trata de comprender el lugar que se nos asigna en este nuevo orden hemisférico: ya no como un territorio soberano, ni como socio entre iguales, ni siquiera como un patio trasero, sino como un espacio reordenado bajo mando militar, financiero y político. La cuestión central es si estamos dispuestos a aceptar ese papel.
Ultimátum
En México, las acciones y decisiones de dos gobernantes extranjeros están afectando directamente al país. Se señala que los mexicanos están pagando las consecuencias de los caprichos de estos mandatarios, quienes, por evitar enfrentar juicios legales, han impulsado conflictos bélicos sin considerar el número de víctimas. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, enfrenta cargos por fraude y corrupción junto a su esposa, pero mientras permanezca en el cargo, no puede ser procesado. Para mantenerse en el poder, utiliza todos los medios posibles, incluso después de los ataques del 7 de octubre de hace dos años. En lugar de buscar una solución rápida, negoció la liberación de los rehenes de manera lenta, aprovechando el pretexto para consolidar su posición.
Por otro lado, Donald Trump, para desviar la atención del caso Epstein, donde se señala que Epstein fue su mejor amigo y estuvo involucrado en delitos graves, recurre a la estrategia de iniciar una guerra. Sin embargo, esta distracción no es suficiente, ya que recientemente surgió una declaración del FBI en la que una mujer afirma que, en la década de los ochenta, fue víctima de abuso por parte de Epstein y Trump cuando tenía entre 13 y 30 años. La mujer decidió no presentar cargos por miedo a ambos, lo que constituye la última acusación pública. Mientras tanto, el mundo está centrado en la guerra iniciada por este dúo, interpretada como un conflicto personal de Netanyahu y Trump.
Hasta el momento, Trump no ha logrado justificar claramente el motivo de la guerra. Ha argumentado que los iraníes planean ampliar su capacidad atómica, aunque en junio pasado afirmó que ya habían eliminado dicha capacidad, evidenciando una contradicción y falta de credibilidad en sus declaraciones. El gobierno estadounidense se enfrenta a la posibilidad de permitir que el precio de la gasolina suba por encima de los $24, ya que no podrá subsidiar el costo sin sacrificar programas sociales. Esto presenta un escenario difícil para todos los mexicanos, no solo para el gobierno, sino también para cada ciudadano.
La guerra continúa y, de acuerdo con un analista inglés, ha comenzado la tercera guerra mundial. Se observa a Rusia en Europa en conflicto, y a Estados Unidos e Israel en guerra en Medio Oriente. Aunque se espera que la situación no empeore, mantenerse informado es fundamental para prepararse ante escenarios adversos e inesperados. Como recomendación, se sugiere tomar precauciones, invertir en oro, plata o cetes si se dispone de recursos, para resguardarse ante la incertidumbre.
Ultimátum dos
¿Qué interés puede tener Loret para hablar de un asunto tan local como lo publicado en el espacio de Latinus sobre el municipio de Suchiate? Cancelar el acceso a redes sociales a menores de edad, una medida necesaria para evitar la violencia, aunque seguro por esa decisión los padres serán violentados por sus propios hijos. Reforma Electoral fracasada ¿Alguien no hizo el trabajo político necesario? ¿O es simulación? Algo así como: Lo intente, pero no se pudo. Sigue la mata dando. Donald Trump y sus agresiones verbales y físicas contra el mundo. Por el momento, es cuánto.
