TAROT POLÍTICO/Amet Samayoa Arce
En política hay dos tipos de gobernantes evidentes, los que resuelven… y los que culpan. Ángel Torres Culebro ya dejó claro ante todos en qué categoría está y es la del pretexto permanente. Y es que resulta que cuando en Tuxtla no hay agua, no es su responsabilidad; cuando la basura se acumula, tampoco y cuando la ciudad se oscurece por falta de alumbrado, menos. Para el “caído”, la culpa siempre viene del pasado. Esto resulta también cómodo e irresponsable. Pero esta vez se topó con pared. Carlos Morales Vázquez no se quedó callado, hizo lo que pocos hacen: ponerle nombre y apellido: “Que cada quien asuma su responsabilidad”, y en esa frase se resume todo lo que hoy no hace el Ayuntamiento.
No puede reelegirse la ineptitud
Y es que el “caído” no gobierna, solo administra excusa y lo triste es que mientras se justifica, la ciudad se cae a pedazos. Carlos Morales fue claro al sostener que durante su administración hubo mantenimiento, inversión y operación técnica del sistema de agua. No obstante, el caído y su operador financiero, el también tabasqueño Rafael Valenzuela López traen una versión de que las administraciones pasadas son culpables de la escasez de agua potable en Tuxtla. Es preciso decir que el problema es que ya pasó año y medio y no pueden con el paquete. ¿Cuánto tiempo necesita el “caído” para empezar a gobernar? Lo que vemos no es herencia… es abandono Ahí están las fugas sin atender, los bombeos deficientes, la falta de mantenimiento, la desorganización total en SMAPA y no es falta de dinero, es falta de capacidad o peor, falta de interés porque son forasteros. Pero mientras la ciudad padece, el discurso oficial se infla en redes sociales. Una calle barrida se presume como hazaña y una acción mínima se vende como transformación. El fondo del asunto es aún más grave. El “caído” no solo evade responsabilidades, ya está en modo campaña. Con una ciudad sin agua, sin orden y sin servicios, pretende reelegirse, con otro rostro del poder, el de las dádivas, los “pollotones”, los tinacos regalados, los apoyos clientelares.
De Tarot y Adivinanza
El “caído” podrá insistir en levantarse, pero los tuxtlecos ya entendieron que no se puede reelegir la ineptitud. ¿No cree usted?… Servidos.
