Tarot Político/Amet Samayoa Arce/ Ultimátum
Para nadie es un secreto que durante el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas, Chiapas pasó de ser una entidad relativamente ajena a la disputa de los grandes grupos criminales a convertirse en un territorio estratégico para el narcotráfico, el tráfico de migrantes, armas y múltiples actividades ilícitas. Tal vez por esa razón, actualmente, circulan versiones sobre presuntas investigaciones de autoridades estadounidenses contra exgobernadores mexicanos vinculados a redes criminales, y el nombre de Rutilio Escandón ha comenzado a mencionarse en rumores políticos y reportes periodísticos. Imaginemos que se confirma oficialmente, mediante documento judicial o sanción pública del gobierno de Estados Unidos que Rutilio Escandón Cadenas está implicado en delitos de esta índole, los rumores se convertirían en la confirmación de que su administración dejó un Chiapas tomado por el miedo y la expansión criminal como herencia. Lo bueno será que para su detención y encarcelamiento la DEA o el FBI no tendrían que caminar muy lejos ni aportar pruebas en nombre de la soberanía nacional, toda vez que lo tienen de cuartita y mata mata en el consulado de Miami.
Ya está en manos de la DEA o FBI
En el sexenio de Escandón Cadenas, mientras desde el discurso oficial se insistía en que la violencia estaba bajo control, la realidad en carreteras, municipios fronterizos y comunidades rurales era completamente distinta. A diario se documentaba en medios de comunicación balaceras, desapariciones, desplazamientos forzados, decapitados, colgados en los puentes y enfrentamientos entre grupos criminales. Estos hechos comenzaron a formar parte de la vida cotidiana de miles de chiapanecos. El propio presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Horacio Culebro Borrayas, ha revelado públicamente que antes de 2018 operaba un solo cártel en Chiapas y que durante el sexenio de Escandón Cadenas el número aumentó a tres. La declaración no es menor, porque confirma lo que durante años denunciaron ciudadanos, periodistas y organizaciones civiles acerca del avance del crimen organizado, el cual ocurrió ante la mirada permisiva de las autoridades locales. Es preciso recordar también la narrativa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien minimizó repetidamente el problema al asegurar que en Chiapas el consumo de drogas era casi inexistente. Sin embargo, la violencia terminó desmintiendo el discurso. En aquel entonces parecía como si los tres niveles de gobierno trabajaran coordinadamente, pero no para combatir la violencia que tenía secuestrada a Chiapas y sometidos a todos y todas sus habitantes, sino para dar a los criminales las facilidades de hacer lo que quisieran en menoscabo de la sociedad.
De Tarot y Adivinanza
No es de sorprenderse que Rutilio Escandón se encuentre en la lista negra de marras, toda vez que se debe al grupo Tabasco que encabeza Adán Augusto Hernández vinculado a La Barredora. Ese grupo hizo posible en Chiapas a Pepe Cruz y al Ángel “caído” quienes deben estar ya con rodilleras. No es para menos … servidos.
