DEMOCRACIA VIRTUAL/EUGENIO HERNÁNDEZ SASSO
En Morena nadie renuncia por casualidad y menos si se apellida López Beltrán, por eso la salida de Andy de la Secretaría de Organización del CEN de Morena tiene más lecturas que un testamento político en Macuspana, pero solo una prevalece, la de hacer política en su estado con miras a la gubernatura en 2030.
La versión oficial dice que el hijo del expresidente va por la diputación federal del sexto distrito de Tabasco. Ese es un cuento muy romántico de “volver a su tierra y su agua”. El problema es que la gente ya no se traga tan fácil el pozol político que le dieron en el sexenio pasado.
La pregunta real no es si Andy quiere ser diputado, sino ¿lo están sacando del radar nacional para bajarle presión al tema del “narcopartido”?
Aunque no existe ninguna acusación formal en su contra, desde hace años el nombre de Andrés Manuel López Beltrán aparece en columnas, investigaciones y rumores relacionados con el huachicol.
En esta actividad a la que se dedican los hijos de López a veces el expediente judicial pesa menos que el expediente mediático, y en tiempos donde Estados Unidos trae la lupa puesta sobre México, cualquier apellido incómodo se vuelve un problema estratégico.
La presidenta Claudia Sheinbaum lo sabe perfectamente y su prioridad hoy no es Andy, es salvar la marca Morena antes del proceso electoral 2027 y antes de que Washington termine de etiquetar al vino tinto como una franquicia tropical del crimen organizado.
Por eso suena lógico mandar al hijo del caudillo a una trinchera electoral local, sacarlo del tablero nacional y convertirlo en candidato “de territorio”, una especie de exilio VIP con fuero incluido. ¿Y si pierde?
El detalle es que Tabasco ya no es el paraíso político de antes. Ahí López Obrador arrasaba porque tenía conexión popular y discurso antisistema, pero Andy no tiene ni una cosa ni la otra.
Además, hay resentimiento acumulado en una tierra que siente que el tabasqueño más poderoso de la historia terminó despreciando olímpicamente a su estado.
Después de la Refinería Olmeca, que para muchos dejó más contaminación, accidentes y promesas incompletas que prosperidad, cuesta encontrar otra gran obra transformadora que verdaderamente haya cambiado la vida de los tabasqueños. El obradorismo dejó mucho discurso y pocas acciones aplaudibles.
Por si faltara pólvora a este petardo, apareció Adán Augusto López Hernández ofreciendo apoyo total a la campaña del heredero político de López Obrador.
Ahí sí varios en Tabasco soltaron la carcajada nerviosa y manifestaron una preocupación fundamentada porque en la actividad política hay apoyos que ayudan y otros que parecen maldiciones bíblicas.
El respaldo de Adán Augusto algunos ya lo llaman “el beso del diablo”, sería una suma que resta al neoproyecto obradorista.
El exgobernador carga todavía el desgaste de un sexenio donde la famosa “Barredora” dejó heridas políticas, resentimientos y cuentas pendientes. Dejó luto y terror en los tabasqueños, además de salpicar de sangre todo el territorio.
Podría suponerse que muchos están esperando que aparezca Adán en el Edén para cobrarle en las urnas y en la calle viejos agravios.
Mientras tanto, el movimiento de Andy ya provocó temblores internos en Morena Tabasco. En el municipio de Centro comenzaron las miradas de sospecha entre los grupos de Jorge Bracamonte y Daniel Casasús.
Es decir, si el hijo de AMLO aterriza políticamente en el estado, aunque sea chilango por adopción, automáticamente podría cambiar toda la sucesión municipal, legislativa y hasta la gubernamental rumbo al 2030.
Curiosamente, todo esto ocurre después de la visita de dos días de la presidenta Sheinbaum al estado. Casualidad dirían los ingenuos, aunque los sabios de la política le llaman causalidad.
También llamó la atención la salida de Serafín Tadeo Lazcano de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, porque cuando empiezan las renuncias, los relevos y los acomodos, significa que arrancó oficialmente la guerra interna por las coordinaciones de la Cuarta Transformación.
Junio será el mes de las sonrisas falsas, los abrazos hipócritas y las traiciones con café y pan dulce.
En Morena todos dicen estar unidos, hasta que ven una candidatura encima de la mesa. Sobre todo, cuando se trata de beneficiar a quien no ha trabajado en el territorio.
Sassón
Próximamente renunciarán funcionarios municipales y estatales en Tabasco, Chiapas y en todas aquellas entidades donde habrá elección en 2027. ¿Podrá el partido vino tinto sostener la unidad que reposa sobre alfileres?
