FILIPICAS/PACO RAMÍREZ/ULTIMÁTUM
Hay cargos que parecen un premio pero que, si los analizas bien, resultan ser más un castigo disfrazado. Ese es el caso de Rutilio Escandón, exgobernador de Chiapas, a quien la presidenta Sheinbaum nombró cónsul en Miami a finales de 2024. Suena importante. Suena a reconocimiento. Pero la realidad que vive Rutilio en Florida es muy diferente a lo que imaginó cuando aceptó el cargo.
Gobernó Chiapas seis años. En ese tiempo, el estado se convirtió en uno de los más violentos del país. Los cárteles se disputaron nuestro territorio con una violencia que todos vimos y padecimos. Y según investigaciones periodísticas serias, esa expansión criminal no ocurrió a pesar del gobierno de Rutilio, sino con su permiso.
El legado que no cabe en un discurso
Los números no mienten. Entre el 1 de diciembre de 2018 y junio de 2024, se registraron 6 mil 147 homicidios ante la Fiscalía del estado, 177 feminicidios, 78 secuestros, más de 18 mil robos, y más de 40 mil personas desplazadas de manera forzada. Chiapas pasó de ser un estado que se podía recorrer libremente a una entidad donde comunidades enteras huyeron ante grupos criminales que imponían retenes, cobros de piso y ejecuciones.
La guerra entre cárteles fue provocada porque el gobierno de Escandón permitió y toleró el ingreso de un nuevo cartel que rompió el control hegemónico preexistente, desatando una ruptura que lleva más de tres años y que obligó a las organizaciones criminales a diversificar sus actividades hacia el tráfico de migrantes, la trata, el secuestro, el narcomenudeo y el cobro de piso. La tranquilidad relativa que Chiapas conocía se fue con esas decisiones —o esas omisiones.
El CJNG y el expediente que señala al gobernador
Según un documento de inteligencia de la Sedena, el Cártel Jalisco Nueva Generación se consolidó en municipios como Cintalapa, Jiquipilas y Villaflores, zona oeste de Chiapas, con protección del gobierno de Escandón Cadenas. Tan profunda fue esa penetración que la empresa Construcciones y Diseños La Cruz Gallegos S.A. de C.V., propiedad de Horacio de la Cruz Mazariegos —alias «El Botanas», operador criminal del CJNG en la frontera sur— recibió más de 20 millones de pesos en contratos durante esa administración.
Y hay un episodio que define bien el ambiente de impunidad que reinó: en junio de 2022, cuando Juan Valdovinos Mendoza, jefe de plaza del CJNG en Chiapas y «objetivo prioritario nacional», fue detenido, informes de inteligencia señalan que su liberación se logró gracias a presiones desde el círculo familiar del gobernador.
Los gringos lo tienen en la mira
El problema es que Rutilio no fue enviado a Guadalajara ni a Monterrey: lo mandaron a Miami, donde operan la DEA y el FBI. Y esas agencias llevan tiempo investigando a funcionarios mexicanos con presuntos vínculos con el narco. Rutilio ya está en esa lista.
La señal más clara llegó en febrero de 2025, cuando el exgobernador interino de Chiapas Willy Ochoa envió una carta directamente al presidente Donald Trump alertando sobre los presuntos vínculos con el narcotráfico de Escandón, calificando su nombramiento como «una amenaza real a la seguridad de Chiapas y de Estados Unidos», particularmente en Florida, un estado clave en la lucha contra el crimen organizado.
A raíz de esa carta, las agencias de seguridad estadounidenses habrían iniciado trabajos de investigación en contra del representante de la 4T, al grado de que Escandón llegó a analizar la posibilidad de regresar a México para escapar del escrutinio norteamericano. El dilema era kafkiano: regresar lo dejaría políticamente destruido; quedarse lo pone bajo el microscopio de las agencias más temidas del planeta.
Ochoa advirtió que aceptar a Escandón como cónsul enviaría el mensaje de que la corrupción y la complicidad pueden ser recompensadas con privilegios diplomáticos. No lo dijo un opositor de derecha. Lo dijo alguien que conoce Chiapas desde adentro.
Para colmo, Rutilio se metió un gol en propia puerta: visitó un centro de detención de migrantes en Florida —el famoso «Alligator Alcatraz»— y declaró que los mexicanos presos ahí recibían buen trato. Hasta dentro de Morena lo criticaron. El senador Fernández Noroña lo llamó, sin pelos en la lengua, «cretino».
La impunidad diplomática que ya no convence a nadie
Lo que parecía un escudo comenzó a agrietarse desde dentro. El senador Luis Armando Melgar Bravo del PVEM —partido aliado de Morena— exigió en marzo de 2026 una investigación por corrupción contra Escandón y la revisión de su nombramiento como cónsul, señalando que «no fue un premio al mérito, sino un escudo de impunidad». Melgar también pidió investigar a su exsecretario de Salud, José Manuel Cruz, hoy senador de Morena, por un presunto desfalco en el erario chiapaneco.
La pregunta que flota en el aire la formulan los propios analistas: si las agencias de inteligencia mexicanas y extranjeras cuentan con pruebas de vínculos de funcionarios como Rutilio Escandón con el crimen organizado, ¿por qué no hay consecuencias? Las respuestas parecen quedar atrapadas en los pliegues de la diplomacia, la impunidad y los acuerdos no escritos.
El dinero que no cuadra
Sus declaraciones patrimoniales muestran que en su primer año como cónsul ganó más de dos millones de pesos solo por rentas de propiedades, una cifra que supera 1.6 veces su propio salario. Además, durante su administración Chiapas se ubicó como el estado con mayor percepción de corrupción en México, alcanzando el 88.3 por ciento según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). La Auditoría Superior de la Federación ya documentó irregularidades: pagos indebidos y transferencias que no tienen justificación. El expediente existe. Lo que falta es voluntad política para abrirlo.
Conclusión
Rutilio Escandón no está en Miami construyendo una carrera diplomática. Está en Miami esperando que el tiempo borre lo que ocurrió en Chiapas. Pero el tiempo, en este caso, trabaja en su contra. Cada semana que pasa bajo investigación de las agencias estadounidenses, cada declaración política que pide revisar su nombramiento, cada dato que sale a la luz sobre el CJNG en Chiapas, lo acerca más al límite. El hielo se adelgaza. Y Miami no perdona.
