Tarot Político/Amet Samayoa Arce/Ultimátum
En política es bueno aprender a escuchar lo que se dice entre líneas. Durante una charla relajada en Platicando con El Jaguar, el gobernador Eduardo Ramírez lanzó una expresión que muchos pudieron tomar como una ocurrencia. Mirando al presidente del Poder Judicial, Juan Carlos Moreno Guillén, recordó que ya fue presidente del Congreso del Estado y que ahora encabeza el Tribunal Superior de Justicia y después remató con una frase que merece detenerse a pensar: “Ya sólo te falta uno”. Moreno Guillén, respondió con prudencia. Pero la política tiene memoria y las palabras del gobernador no deben archivarse como una anécdota cualquiera. La sucesión del 2030 todavía parece distante, aunque en realidad comenzó desde el primer día del actual gobierno. Sugerimos no perderlo de vista. Su historia en el servicio público no nació de la improvisación, Inició litigando para pagar sus estudios de Derecho. Encontró en el derecho electoral un campo de especialización cuando pocos lo dominaban y esa preparación le abrió las puertas para desempeñarse como regidor, subprocurador jurídico, diputado local, presidente de la entonces Comisión de Régimen Interno y de la Mesa Directiva del Congreso, notario público y ahora presidente del Poder Judicial. Pocos servidores públicos en Chiapas pueden presumir haber encabezado dos de los tres poderes del Estado. Pero más allá del dato curricular, existe una evolución personal que también quedó expuesta durante la conversación. El propio Moreno Guillén reconoce que los años le enseñaron moderación. Acepta que las responsabilidades, la lectura y la experiencia lo transformaron. Habla del estoicismo como una filosofía de vida aprendida del gobernador Eduardo Ramírez y resume su conducta con una máxima de Marco Aurelio: “Si no es correcto, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas.” No es una frase menor para quien tiene en sus manos la conducción del Poder Judicial.
La justicia cerca de la sociedad
También resulta reveladora su visión de la justicia. Insiste en sacar a los jueces de la frialdad burocrática para acercarlos a la sociedad. Repite una idea que ha convertido en lema institucional: la justicia es la paz. Sostiene que el Poder Judicial debe ser comprendido por la ciudadanía y no permanecer aislado en sus edificios. Desde luego, es una visión distinta a la que durante décadas predominó en el poder judicial del estado. Moreno Guillén también deja ver otra faceta: un servidor público que reconoce los costos de la política. Habla de los cumpleaños perdidos, de los festivales escolares a los que no pudo asistir y del desgaste que implica vivir permanentemente bajo el escrutinio público.
Seguir sirviendo a Chiapas
Cuando le pregunta el gobernador, dónde se ve después de concluir su encargo, evita hablar de posiciones específicas. Responde que quiere seguir sirviendo a Chiapas desde cualquier espacio y, sobre todo, vivir en paz consigo mismo. ¿Significa esto que será candidato a gobernador? Faltan años y la política suele cambiar de rumbo con una velocidad sorprendente. Por eso la frase del gobernador cobra relevancia. No fue un anuncio ni un destape, fue una observación sobre una trayectoria institucional poco común. Haber presidido el Poder Legislativo y ahora conducir el Poder Judicial lo convierte en un perfil singular dentro de la vida pública. Por eso vale la pena registrar el momento y no se trata de adelantar vísperas ni alimentar especulaciones, sino porque en política las coyunturas son impredecibles.
De Tarot Y Adivinanza
Y cuando abordamos el tema de Moreno Guillén para la gubernatura, no precisamente nos estamos refiriendo al 2030. ¿Y si sí? Si!… Servidos.
