TAROT POLÍTICO/AMET SAMAYOA ARCE/ULTIMÁTUM
¡Con la novedad de que la maña no se acaba!Después de que en esta columna exhibimos las inconsistencias que rodean la contratación de Eléctrica y Plomería Silva, S.A. de C.V., empresa con domicilio fiscal en avenida Gregorio Méndez Magaña número 802, colonia Centro, Villahermosa, Tabasco, ahora trasciende una nueva maniobra que volvería a favorecer a la misma empresa.
Se trata de una posible adjudicación para la adquisición de luminarias por cerca de 7.5 millones de pesos. Y aquí vale recordar la historia. Ya habíamos documentado que el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez modificó el procedimiento de contratación después de declarar desierta una primera convocatoria estatal, para posteriormente lanzar una convocatoria pública nacional que permitió la participación de la empresa tabasqueña. También señalamos lo que resulta, cuando menos, extraño que Eléctrica y Plomería Silva, una empresa distribuidora, presentó una propuesta económica inferior a la de Industria Lumiparr, fabricante de las luminarias ofertadas, por una diferencia cercana al medio millón de pesos. La pregunta sigue vigente: ¿cómo puede una distribuidora ofertar más barato que el fabricante de la misma luminaria?
El segundo capítulo
Trasciende que, debido a que el primer contrato no habría resultado suficientemente rentable para la empresa tabasqueña, desde el Ayuntamiento capitalino se estaría preparando una nueva adjudicación por aproximadamente 7.5 millones de pesos, con condiciones que permitirían a la empresa entregar la marca que más le convenga para poder recuperarse. Si esto se confirma documentalmente, estaríamos ante una situación que requiere una explicación inmediata. Porque ya no se trataría solamente de quién ganó una licitación. La pregunta sería si el Ayuntamiento está buscando compensar económicamente a un proveedor específico mediante una nueva adquisición. Y eso cambiaría completamente la dimensión del asunto. El domicilio fiscal de la empresa está perfectamente identificado: Villahermosa, Tabasco. Y recordemos que el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha sido reiterativo en su llamado a privilegiar a las empresas de Chiapas en las contrataciones públicas. Por eso, si el Ayuntamiento vuelve a favorecer a una compañía tabasqueña, tendrá que explicarlo. No basta con que la contratación sea formalmente legal porque también debe ser transparente. Porque cuando una empresa aparece una y otra vez en procedimientos que terminan favoreciéndola, las preguntas se multiplican. Y el alcalde Ángel Torres Culebro, “El Caído”, tendrá que responder.
De Tarot y Adivinanza
Que frescura del alcalde que primero cambió las reglas para que pudiera participar una empresa tabasqueña y ahora, según trasciende, ¿estaría preparando otro contrato por casi 7.5 millones de pesos para que la misma compañía pueda recuperar lo que supuestamente no ganó en el primer negocio? Bien le cabe la expresión de que es un costal de mañas… Servidos.
