TAROT POLÍTICO/AMET SAMAYOA ARCE/ULTIMÁTUM
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar sigue dando muestras de una característica que no siempre abunda en la política y que es la visión de Estado. Su manera de relacionarse con actores de distintas filiaciones políticas deja ver que no gobierna desde la asechanza, la conspiración ni el boicot contra quienes alguna vez estuvieron en trincheras diferentes. Lo hemos visto y aunque a buena parte de la sociedad chiapaneca no le resultó particularmente grato observar recientemente en Palacio de Gobierno a los exgobernadores Manuel Velasco y Juan Sabines Guerrero, el mandatario comiteco, los recibió. Y la explicación es sencilla porque si tienen cuentas pendientes con la sociedad o con la justicia, no corresponde al gobernador convertirse en juez.
Eduardo Ramírez gobierna y, por lo visto, pretende hacerlo sin convertir la política en vendetta.
Y ayer apareció otra señal, porque en su gira por El Bosque, Ramírez Aguilar se hizo acompañar por Willy Ochoa Gallegos. Pero no fue una presencia protocolaria cualquiera, porque el político priista no solamente estuvo en la gira, tuvo espacio para hablar y aprovechó el micrófono para reconocer públicamente la conducción de Eduardo Ramírez y llamar a sumar por Chiapas. Y ahí está lo interesante, porque Willy Ochoa ha sido diputado local, diputado federal, presidente del Congreso y, aunque brevemente, gobernador provisional de Chiapas. En 2024 fue candidato al Senado por la coalición PAN-PRI-PRD.
Su estilo, en temporada electoral
Tampoco es un secreto que suele reaparecer cuando se aproxima un proceso electoral y desaparece cuando fracasa, por eso su aparición junto al gobernador no pasa inadvertida, mucho menos cuando, desde una gira oficial, reconoce el liderazgo de Eduardo Ramírez y sostiene que las diferencias políticas no deben estar por encima del interés de Chiapas. Es solamente cortesía política o un gesto de madurez entre dos actores políticos. Willy Ochoa reapareció, y si su nombre vuelve a estar en circulación política, la pregunta obligada es: ¿para qué posición está apuntando? ¿Una diputación federal o local? ¿Para alcalde de Tuxtla otra vez? ¿Se está preparando nuevamente el terreno para que su nombre aparezca en las boletas? Lo evidente es que en política nadie acompaña una gira de un gobernador, toma el micrófono y lanza un respaldo público sin que el hecho tenga, cuando menos, un interés por agradar.
De Tarot y Adivinanza
Si Willy Ochoa reapareció en escena, ¿vale reiterar ahora a qué le apunta Willy?… Servidos.
