TAROT POLÍTICO /AMET SAMAYOA ARCE/ULTIMÁTUM
En Chiapas la fiscalización de los recursos públicos entra en una nueva etapa. El acuerdo de coordinación entre la Auditoría Superior del Estado y la Auditoría Superior de la Federación no debe verse como un simple acto protocolario. Es una alianza institucional para fortalecer la vigilancia sobre el dinero público, particularmente sobre los recursos federales que llegan a Chiapas y a sus municipios. Durante años, la fiscalización de recursos federales podía percibirse como un asunto lejano, reservado principalmente a las instancias federales. Hoy, la coordinación entre ambas auditorías abre una puerta para que la autoridad estatal tenga una participación más activa en estas revisiones. Y eso importa, porque detrás de cada peso mal utilizado no hay solamente una cifra en una cuenta pública porque puede haber una obra que no se construyó, un servicio que no llegó, un medicamento que faltó o una necesidad ciudadana que quedó sin atender.
No hay pretextos para la fiscalización
Por eso también habrá que mirar con atención áreas tan sensibles como la Secretaría de Salud, tanto en administraciones anteriores como en la actual, para que cada observación tenga una respuesta y, cuando existan responsabilidades, estas se determinen conforme a la ley. Hacemos votos para que ni colores partidistas, ni nombres, ni cargos deben estar por encima de la rendición de cuentas. El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha impulsado esta coordinación bajo una premisa de combatir la corrupción y proteger los recursos que pertenecen a los chiapanecos, un ahora corresponde a las instituciones hacer su parte. Que se cuiden los tentones. En Chiapas, cada peso público debe tener destino, comprobación y, sobre todo, cuentas claras.
De Tarot y adivinanza
¿Será que esta coordinación de la ASE y la ASF pondrá a temblar al ex titular de salud, Omar Gómez Alfaro y a otros funcionarios del gobierno federal? Se comenta que hay muchos involucrados y de alto nivel… Servidos.


