IDENTIDAD POLÍTICA/JOSÉ ADÁN ALTÚZAR FIGUEROA
En política, las crisis no llegan solas: se acumulan mientras el poder administra excusas. En el IMSS, el malestar laboral, las fallas operativas y la batalla por imponer un relato ya convergen sobre la gestión de Zoé Robledo. Las manifestaciones y bloqueos de octubre de 2026, protagonizados por personal médico, de enfermería y administrativo en la Ciudad de México y diversos estados, dejaron de ser episodios dispersos.
El expediente que el discurso oficial no puede maquillar
Conviene decirlo sin rodeos: detrás de la disputa política hay reclamos concretos que desmienten cualquier intento de presentar la inconformidad como simple agitación. Tres frentes exhiben la profundidad del deterioro:
Quienes prestaron servicios durante la contingencia sanitaria reclaman regularización y certeza jurídica para sus plazas.
La separación de directivos después del fallecimiento de seis recién nacidos en el Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, elevó la presión pública y colocó al instituto bajo un escrutinio aún mayor.
¿Gobierno rebasado o maniobra para descarrilar a Zoé Robledo?
En los pasillos del poder ya nadie discute si hay crisis, sino quién pagará por ella. Una lectura apunta a una administración rebasada; la otra, a una operación que pretende usar el descontento para debilitar a Zoé Robledo. Ambas versiones son políticamente convenientes: una descarga la responsabilidad en la incompetencia y la otra en la conspiración. Lo incómodo es que ninguna borra los hospitales sin insumos, las plazas inciertas ni las mesas rotas.
La versión oficial. En el gobierno se admite la legitimidad de varias demandas, pero la Secretaría de Gobernación acusa a un sector de los trabajadores de haber roto sin justificación las mesas de diálogo. Al mismo tiempo, analistas y usuarios de redes discuten si facciones políticas o grupos de interés intentan capitalizar las protestas para erosionar la continuidad de la actual Dirección General.
Claudia Sheinbaum leyó el riesgo y pidió abrir canales directos con el director del IMSS. La instrucción presidencial revela que el conflicto ya escaló más allá de la ventanilla administrativa.
Negociar mientras el incendio avanza
El discurso oficial presume apertura al diálogo, pero la realidad ofrece una postal menos cómoda: Gobernación, el SNTSS y los sectores inconformes siguen sin acuerdos concretos, mientras la amenaza de movilizaciones nacionales crece.
Tres movimientos explican el momento actual:
1. Gobernación: diálogo roto, versiones enfrentadas
La mesa de emergencia instalada el 8 de octubre de 2026 en Gobernación, bajo la conducción de Rosa Icela Rodríguez, terminó sin acuerdos definitivos. En vez de desactivar el problema, la reunión abrió un nuevo frente de acusaciones.
2. El 6.8 % que divide a las bases
El porcentaje parece claro; su reparto, no. El Congreso Nacional del SNTSS había preaprobado un incremento global de 6.8 %, pero las bases exigieron llevarlo a votación directa: 2.9 % iría al sueldo base y 3.9 % a prestaciones.
3. La disputa se traslada a las urnas y a los hospitales
Zoé Robledo confirmó que el IMSS respetará la votación nacional en la que las bases decidirán si aceptan o rechazan el aumento de 6.8 %.
El director general anunció una consulta directa en 277 hospitales para identificar carencias en clínicas y almacenes sin el filtro de la burocracia.
El siguiente movimiento
Los colectivos de trabajadores convocaron a una marcha nacional para el 14 de octubre de 2026, el mismo día de la consulta sindical. Si no cambian las propuestas económicas y de jubilación, evaluarán un paro nacional.
Cuando la falla administrativa adquiere responsables políticos
La crisis no se agota en salarios ni marchas. Las denuncias por presunta negligencia médica y desabasto abrieron el flanco que toda burocracia teme: el de las responsabilidades con nombre, cargo y consecuencias.
Dos expedientes concentran la atención pública y el costo político:
1. La crisis neonatal: la línea que no admite cálculo político
La muerte de al menos 11 recién nacidos, posiblemente asociada con bacterias hospitalarias y brotes de Klebsiella pneumoniae y Candida albicansen unidades de cuidados intensivos neonatales, activóacciones judiciales y médicas que pondrán a prueba la capacidad de rendición de cuentas del instituto: Las familias presentaron denuncias colectivas ante la Fiscalía General de la República. Las carpetas abiertas deberán establecer si hubo mala praxis o fallas graves de sanitización.
Zoé Robledo ordenó una auditoría de especialistas independientes en neonatología para determinar, expediente por expediente, si las bacterias causaron directamente los fallecimientos y si existieron omisiones prevenibles.
Fueron separados el director del Hospital de Gineco-Obstetricia en Guadalajara y el jefe del área neonatal. En Durango también fue destituida la titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada para agilizar la entrega de pruebas.
2. El desabasto: la realidad que desmiente la propaganda
Las protestas del personal que asegura trabajar sin recursos suficientes obligaron al IMSS a modificar su estrategia de verificación.
El IMSS reconoció un déficit promedio de 6 % en el surtimiento oportuno de recetas y lo atribuyó al incumplimiento de laboratorios privados, entre ellos Laboratorios PiSA.
Ultimátum
Buscan desplazar a quien ha mostrado eficiencia en la conducción de una institución sometida a críticas constantes por la falta de atención humanitaria. Zoé Robledo Aburto ha denunciado públicamente que grupos interesados pretenden controlar el lucrativo negocio del suministro y equipamiento médico y hospitalario, donde cada día se disputan miles de millones de pesos. Ahí radica el fondo del conflicto. Esto se suma a la actitud inhumana e irresponsable de algunos trabajadores del sector. Por el momento, es cuánto.
