Mario Gómez y González
chayogomezg@hotmail.com
La oportunidad engloba la conjugación de la posibilidad que se presenta o existe de que una persona realice una acción para conseguir o alcanzar algún tipo de mejora, es por esto que decimos que es una conspiración entre tiempo y acción para lograr una mejora o un beneficio gracias al aprovechamiento de ciertas circunstancias en un momento específico.
El gobernador de Tabasco, Carlos Manuel Merino Campos, se vio perfectamente reflejado, el pasado 1 de mayo, con una de las frases que elevan el clímax en un partido de futbol y que, el popular y carismático narrador deportivo Enrique Bermúdez de la Cerna, inmortalizó; “la tenía, era suya y la dejó ir”.
En efecto, el titular del ejecutivo estatal, dejó pasar una oportunidad más que de oro, de diamante puro, para que el presidente López Obrador, lo viera como un auténtico estadista y no como un cuida lugar; tras pronunciar un ocioso discurso donde ponderó más la ridícula e inocua filosofía del ganso, en vez de emular al águila y su renovación para hacerle frente a los retos que tiene enfrente.
El cruce de miradas de Jaime Lastra Bastar, Enrique Priego Oropeza y Emilio Contreras Martínez de escobar, sentados en primera fila, lo decían todo; resultaba imposible e impotente, ver al gobernador Merino, desaprovechar la oportunidad de decirle al presidente tabasqueño López Obrador, que Tabasco y los tabasqueños, reclaman (no piden, ni solicitan), la acción inmediata del Ejecutivo federal, para sacar adelante la entidad y a sus habitantes.
El desarrollo de Tabasco y el bienestar de los tabasqueños exigen más apoyos presidenciales para reactivar la economía; contar con un mejor sistema estatal de salud pública; reactivación urgente del campo; resolver a la voz de ya, el problema con la CFE (que no tarda en estallar y que no habrá suficientes espacios en las cárceles y reclusorios de Tabasco, para meter presos a miles de tabasqueños que ya no van a pagar la luz y que la tomarán directamente de los postes); mejorar la seguridad; atraer más inversión privada que genere empleos y active el circulante monetario; desarrollo urbano y mejores servicios municipales para una mayor calidad de vida, entre otros rubros.
De verdad, a los tabasqueños, al menos lo que hemos podido ver y constatar, no les importa ni les interesa, la vida de los gansos, sino la vida y el desarrollo de sus familias, de sus jóvenes, niñas y niños; los tabasqueños necesitan creer en su gobierno (estatal y federal), para sentirse parte de ellos; identificados, defendidos y protegidos, pero ya no, como conejillos de indias, de una corriente ideológica, que solo busca enajenarlos y mantenerlos sometidos y en la mediocridad.
Por ello, muy oportuno traer a colación el último párrafo de la más reciente entrega del periodista Héctor Tapia (brillante analista y editorialista), que remató su escrito con los siguientes renglones:
“¿Qué se puede ver en un ganso que sirva a un país o a un estado? Creo que lo ocurrido el domingo debe servir de ejemplo para buscar discursos serios, alejados también de la desgastada poética Pelliceriana, de la que igualmente se ha abusado en la comunicación gubernamental, forzando muchas veces sus versos y su prosa, como en un afán de apropiarse de Carlos Pellicer a quien si viviera quisieran ver como un poeta moreno y adorador de la 4T”.
“Y si así fuera tal vez el poeta les recitaría: «Tu amor es el erario inagotable que costea el país de los poemas»”. (termina la cita).
La tenía, era suya y la dejó ir; Carlos Merino, dejó pasar su oportunidad de convertirse en el auténtico líder y representante moral de los tabasqueños en su lucha por salir adelante; de ganarse el respeto, el cariño y, sobre todo, la confianza de una sociedad que, de verdad, se siente abandonada, desatendida, lastimada, encabronada, por quienes se dijeron que eran diferentes y que sí resolverían los problemas.
En la Línea de Fuego** Se cura en salud y reparte culpas a diestra y siniestra, el flamante titular de la SOTOP, Luis Romero Gurría, ante el cúmulo de irregularidades en la obra del paso a desnivel sobre la avenida Ruiz Cortínez y Universidad** “ya no sé a quién echarle la culpa”, señaló ante los medios de comunicación local, pero sin asumir la responsabilidad que como titular de la dependencia tiene ante la obra pública gubernamental** no pues, así cualquiera.
En La Línea de Golpeo** Hace más de una semana, la aún titular de la Sedener estatal, Sheila Guadalupe Cadena Nieto, junto a su adorado dulcineo, Carlos Lara Romero (hijo del maestro Rodolfo Lara Lagunes), se le vio en abierto proselitismo a favor de Javier May Rodríguez (para gobernador) y de Daniel Arturo Casasús Ruz, como alcalde de Centro** por eso es que en el gabinete la ven como traidora y trepadora, puesto que antes idolatraba a Adán Augusto López Hernández, al grado de comentarle a sus allegados que Andy (el hijo de ya saben quién), no traga al titular de la Segob.
Los Malosos** Lo anterior le provocan tremendos retortijones de tripas a la “chica Fitness” de la 4T en la entidad, la titular del Injudet, Yesica Mayo Aparicio (la ex diputada chupirul), quien ya se alió con Pablo Jiménez Pons, subsecretario de la Sedener, para crearle problemas en la dependencia a “Sheilita”; solo que ésta, ya le tiene listo su expediente “amoroso” con un “rubio” (¿?) subsecretario, de por los rumbos de paseo de la Sierra, por aquello de los amores prohibidos, que no generan bienestar por ninguna parte. Jaque Mate** A pesar de estar impedido para participar en procesos electorales, tras denuncias presentadas por la ex funcionaria y ex legisladora Dolores Gutiérrez Zurita, el ex alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz, sigue organizando reuniones y eventos, donde asegura irá por la gubernatura de Tabasco en el 2024; además de presumir el acuerdo con la actual edil Yolanda Osuna Huerta, para que no lo denuncie, por el estado que dejó las finanzas y patrimonio de la presidencia municipal de Villahermosa** hasta mañana Dios mediante.

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