La economía mexicana registró un crecimiento de 3 por ciento en 2022, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que indica una recuperación tras la caída global en el crecimiento por la pandemia del Covid-19 desde 2020.
Si bien es cierto que los resultados económicos de 2022 son muy buenos, la expectativa para 2023 es menos optimista, estimándose una desaceleración y que su crecimiento sea de sólo uno por ciento, a menos que se reactive fuertemente la inversión privada.
En su discurso con motivo de la Megamarcha del 27 de noviembre del año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador, estimó que la economía mexicana crecería al menos 3.5 por ciento en 2022 y que repetirá ese crecimiento en los próximos dos años.
Desgraciadamente, es difícil que se mantenga esa reactivación. Durante el año pasado, la economía mexicana enfrentó un panorama marcado por la alta inflación y la subida de tasas de interés a fin de contener dichas presiones en los precios, además, en el transcurso de los meses el nearshoring (relocalización de empresas) empezó a tomar auge.
En lo que se refiere a la evolución del último trimestre de 2022, el PIB registró un crecimiento de 0.4 por ciento respecto al tercer trimestre del mismo año. En el mismo periodo, el PIB de las actividades primarias registró un avance de 2.03 por ciento, mientras que la industria y los servicios crecieron 0.36 por ciento y 0.16 por ciento respectivamente.
El año pasado, la inflación fue el mayor reto económico coyuntural, con el índice de precios al consumidor, promediando una tasa de crecimiento interanual de 7.89 por ciento, con un máximo de 8.7 por ciento en agosto y septiembre. El alza de precios más alta de las últimas dos décadas ha llevado al Banco de México a elevar sus tasas de interés a niveles inéditos para frenar la inflación. Actualmente, esta tasa de referencia se ubica por encima de 10.5 por ciento.
Analistas de Citibanamex anticipan que la desaceleración que reportó la economía al cierre de 2022 se extenderá en el presente año. Prevén que el PIB reporte crecimientos modestos en el primer semestre, seguidos de disminuciones moderadas en la segunda mitad del año.
Para este 2023, las expectativas del mercado apuntan a una desaceleración del crecimiento, el cual estaría en un rango de 0.3 por ciento a 1.8 por ciento, con una estimación puntual de 0.9 por ciento, de acuerdo con la encuesta más reciente de Citibanamex.
En el Banco Mundial también tienen la estimación de un crecimiento de 0.9 por ciento este año; mientras que el Fondo Monetario Internacional ve un avance de 1.7 por ciento.
Sin embargo, en la Secretaría de Hacienda se tiene un pronóstico optimista, cuyo repunte sería de 3.0 por ciento.
Para otros analistas, la economía mexicana enfrenta en este año diversos riesgos y entre los principales mencionan la desaceleración económica esperada de Estados Unidos y la elevada inflación, principalmente en precios del sector servicios y la continuidad de riesgos al alza durante el año, lo que pone en riesgo el crecimiento del consumo.
En este año imperará la cautela sobre el ritmo que pueda tomar la economía en los siguientes meses y está en debate la posibilidad de una posible recesión que, de concretarse, se daría a finales del año, principalmente por un menor dinamismo en Estados Unidos. RDM

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