La penitencia de la inflación en Semana Santa
Ricardo del Muro/Ultimátum
La Semana Santa es la conmemoración cristiana anual de la pasión de Cristo, es decir, de la entrada a Jerusalén, la última cena, el viacrucis, la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Un tiempo de luto que en muchas ciudades, como Sevilla (España), La Antigua (Guatemala) y Taxco (en Guerrero, México) se recuerda con silenciosas procesiones y penitencias. De acuerdo con el calendario litúrgico, la celebración religiosa se inició el domingo 2 de abril, con el Domingo de Ramos, día en que se recordó la entrada de Jesús a Jerusalén. Y aunque no son días de descanso oficial, la Asociación de Bancos de México suspenderán sus labores los próximos días 6 y 7 de abril, que corresponden al Jueves y Viernes Santo. Sigue el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección, fechas que para la mayoría de los mexicanos significa un megapuente vacacional. Además, de acuerdo al calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), los estudiantes de nivel básico tienen dos semanas de vacaciones, las cuales inician el lunes 3 de abril y concluyen el viernes 14 de abril de este año. Así, el paso del tiempo, el significado religioso de la Semana Santa ha dado lugar a una connotación profana, convirtiéndose en una época vacacional que no está exenta de la penitencia que afrontan aquellos viajeros que acuden a los sitios turísticos o destinos de playa, donde padecen aglomeraciones, falta de hospedaje, accidentes carreteros, elevados precios y todo tipo de abusos.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) espera que para este periodo vacacional de Semana Santa 2023 se genere una derrama económica de 160 mil millones de pesos. De acuerdo con la Secretaría de Turismo (Sectur) federal se estima que 11.3 millones de turistas nacionales visitarán los diferentes destinos turísticos de México, principalmente los destinos de playa, como Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta y Acapulco. Al igual que ha ocurrido en otros años, la Semana Santa representa una oportunidad de recuperación para los empresarios del sector turístico, estimándose que la ocupación hotelera llegará al 90 por ciento en las principales zonas vacacionales del país. Igual optimismo existe entre los prestadores se servicios turísticos de Chiapas. “Hasta ahorita va muy bien, de hecho hay fechas en las que estamos al 90 por ciento de reservaciones”, señaló Sismondi Esparza Flores, agregando que para la primera semana ya hay algunos lugares que no tienen capacidad para hacer más servicios debido al interés que ha mostrado la población de visitar la entidad”. Sin embargo, vacacionar en Semana Santa significa un verdadero viacrucis, empezando por las aglomeraciones, largas filas, mal e insuficiente servicio en todos los prestadores del ramo.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) prevé que en este 2023 un incremento en el costo de las vacaciones de hasta 44 por ciento con respecto al año pasado. Por ejemplo, disfrutar un viaje a la playa por cuatro noches y cinco días de una familia de cinco integrantes, en hospedaje de gama media, le costará al menos 22 mil pesos en promedio; mientras que dos noches y tres días, en un balneario, el monto ascenderá hasta 10 mil 500 pesos en promedio. “Es claro, que los servicios turísticos se han encarecido a la vez que nuestro poder adquisitivo sigue siendo insuficiente porque si no podemos cubrir siquiera la canasta básica completa, unas vacaciones nos llevarían directo al buró de crédito. Al igual, la derrama económica en México por Semana Santa seguirá estando un 20 por ciento por debajo de los ingresos antes de pandemia. Esto es un claro síntoma de las secuelas de la inflación en México que va en 7.12% y no ha logrado recuperarse del todo”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec. El costo del hospedaje reportó en febrero pasado un incremento de 10.92 por ciento anual, hilando dos meses de alzas. Previo al inicio de las vacaciones de Semana Santa, el costo de los boletos de autobuses foráneos subió 8.37 por ciento a tasa anual, mientras que los boletos de avión aumentaron 19.78 por ciento anual en el segundo mes del año, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esto, sin contar, los abusos que regularmente se cometen en las palapas restauranteras ubicadas en las playas. ricardodelmuros@hotmail.com

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