La época de desviar cientos de millones de pesos, sin control, quedó en el pasado. Ahora, los recursos del pueblo son para el pueblo.
MÁS ALLÁ DEL DISCURSO/Carlos Serrano
Por años, el Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal (COPLADEM) fue el botín de guerra de falsos líderes y alcaldes sin escrúpulos, que vieron en los recursos públicos la oportunidad de hacer el negocio de sus vidas. En lugar de utilizar los fondos para atender necesidades urgentes en comunidades marginadas, estos personajes se repartían el dinero sin control alguno, amparados en la supuesta justificación de “usos y costumbres”, mientras los pueblos seguían sumidos en el atraso.
Sin embargo, esos tiempos de desfalcos descarados han quedado atrás. La llegada de Eduardo Ramírez Aguilar al gobierno de Chiapas marcó el inicio de una nueva era de transparencia y rendición de cuentas, con un mensaje claro para quienes todavía creen que podrán seguir desviando dinero público para su beneficio personal: les espera todo el peso de la ley.
EL FIN DE LA IMPUNIDAD
El pasado viernes, desde San Cristóbal de Las Casas y acompañado del alcalde de San Juan Chamula, Eduardo Ramírez fue contundente: “Hemos dejado atrás los tiempos en que se repartía el dinero sin rendir cuentas sobre su uso; en esta Nueva ERA, los recursos públicos se destinan a obras que beneficien directamente a la ciudadanía”. No hay espacio para interpretaciones. La corrupción que por años frenó el desarrollo de Chiapas ya no será tolerada.
Esta advertencia, dirigida no solo a Chamula sino a muchos municipios donde el desvío descarado de fondos públicos se había convertido en la norma, tiene nombres y apellidos. Va para quienes en Bochil, Chenalhó, El Bosque, Simojovel, Coapilla y otros municipios usaban la presión política, los bloqueos de carreteras, la retención de funcionarios y hasta la violencia como métodos de extorsión para exigir dinero en efectivo, sin que nadie les pidiera cuentas. Esos tiempos de chantaje llegaron a su fin.
NUEVA ERA DE RENDIR CUENTAS
El gobernador ha sido tajante en que cada peso destinado a obra pública será utilizado con responsabilidad y transparencia. La época de desviar cientos de millones de pesos, sin control, quedó en el pasado. Ahora, los recursos del pueblo son para el pueblo. Y muy pronto, este mismo año, los chiapanecos podrán constatar que cuando hay voluntad política y un gobierno honesto, sí se puede avanzar en el desarrollo de Chiapas.
No es solo un discurso. En estos primeros meses de su administración, Eduardo Ramírez ha demostrado que no le tiembla la mano para aplicar la ley, sin importar de quién se trate. Los exalcaldes de Frontera Comalapa y Bellavista, que en su momento intentaron blindarse tomándose la foto al lado del gobernador, hoy enfrentan las consecuencias de sus actos tras las rejas. Este es el mensaje más claro de que no habrá excepciones.
LA TRANSFORMACIÓN EN MARCHA
Chiapas tiene una oportunidad histórica para dejar atrás el lastre de la corrupción y avanzar en el desarrollo que por muchos años fue frenado por la ambición de unos cuantos. Con un gobierno decidido a poner orden, la consigna es que quien se atreva a malversar los recursos del pueblo, pagará las consecuencias.
Ya no hay margen para los abusos. Se acabó la minita de oro de los corruptos. Hoy, los recursos se invierten en lo que realmente importa: seguridad, educación, salud, infraestructura y bienestar para los chiapanecos. Y esa será la constante en esta nueva ERA de honestidad y transparencia.


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