Wendy Gómez, de Zinacantán, obtuvo el primer lugar con “Distorsión”, obra sobre la desinformación.
Sandra Paredes/Ultimátum
En un escenario donde la creatividad y la conciencia social convergen, una joven de 15 años de Zinacantán colocó el nombre de Chiapas en alto. Se trata de Wendy Yamilet Gómez López, estudiante del Colegio de Bachilleres de Chiapas (COBACH), quien ganó el primer lugar nacional del 20° Concurso de Transparencia en Corto 2025, en la categoría de 15 a 18 años, con el cortometraje Distorsión, una propuesta que denuncia los efectos de la desinformación en la era digital.
En entrevista para el programa La Entrevista, transmitido por Diario Ultimátum, Wendy compartió que su trabajo nació de una idea sencilla, pero poderosa: mostrar cómo la información se deforma cuando pasa de persona en persona, al estilo del clásico juego del teléfono descompuesto. “Cuando alguien cuenta algo, el mensaje cambia un poco, y al final ya no se parece en nada al original. Así pasa hoy en las redes sociales”, explicó con voz tranquila, pero firme.
El concurso, organizado por la Secretaría de la Función Pública y los órganos estatales de control, busca fomentar entre jóvenes de todo el país una cultura de transparencia y rendición de cuentas a través de cortometrajes. En la edición 2025, el tema central fue Mecanismos para combatir la desinformación. Wendy participó primero en la etapa estatal, donde obtuvo el tercer lugar, lo que le permitió competir en la fase nacional celebrada en Yucatán. Ahí, su creatividad y claridad conceptual la llevaron a alcanzar el primer lugar del país, en una ceremonia encabezada por el gobernador Joaquín Díaz Mena y la secretaria federal de la Función Pública, Raquel Buenrostro.
La joven cineasta relató que su proyecto fue posible gracias al apoyo de su comunidad educativa y al acompañamiento de su profesor, el licenciado Arturo, quien la motivó a participar. “Él nos compartió la convocatoria y me animé a hacerlo. Me gusta participar en este tipo de concursos porque me permiten expresarme y contar historias que dejan algo en los demás”, afirmó.
Distorsión —explicó Wendy— utiliza el recurso visual y narrativo del teléfono descompuesto para representar cómo las noticias falsas o la información manipulada pueden alterar la percepción colectiva, provocar confusión y erosionar la confianza entre las personas. “Cuando la información no se verifica o se comparte sin pensar, puede hacer mucho daño.
Quise mostrarlo de una forma que todos entendieran, sobre todo los jóvenes”, dijo.
Ganadora por talento y convicción, Wendy asegura que su principal motivación no fue el premio, sino la oportunidad de comunicar un mensaje con sentido social. “Participar en estos espacios me hace sentir libre, me gusta actuar, crear y decir cosas que importan”, compartió sonriente.
El éxito de Wendy ha despertado orgullo en su comunidad de Zinacantán, un municipio conocido por su riqueza cultural y textil, pero también por el talento de su juventud. A pesar de su logro, la estudiante reconoce que no ha recibido aún un reconocimiento formal por parte de las autoridades educativas estatales, aunque espera que el ejemplo sirva para inspirar a más jóvenes a expresarse por medio del arte y la comunicación. “Ojalá me llamen o me apoyen, sería bonito poder seguir participando y representar a Chiapas”, mencionó.
Actualmente cursa el quinto semestre del COBACH y aunque muchos esperarían que su camino siguiera por el cine o la comunicación, Wendy sueña con estudiar Fisioterapia. “Es diferente, pero me gusta ayudar a la gente. Aun así, seguiré haciendo videos o cortos, porque me apasiona”, comentó. Su determinación es clara: diversificar sus talentos y mantener viva la creatividad como una forma de vida.
Durante su estancia en Mérida, donde se llevó a cabo la premiación, tuvo oportunidad de compartir experiencias con jóvenes de otros estados y conocer de cerca la magnitud del concurso. “Estuve dos días y fue muy emocionante, no lo esperaba. Me sentí muy orgullosa de representar a Chiapas”, recordó.
Con apenas 15 años, su visión sobre el papel de la juventud es contundente: participar, crear y compartir sin miedo. “A las y los jóvenes de mi edad les digo que se animen, que participen en estos concursos, porque es una experiencia bonita donde puedes desarrollar tus ideas, ser tú mismo y aportar algo bueno”, expresó.
La conducción del programa destacó que historias como la de Wendy demuestran que Chiapas está lleno de talento que florece cuando se le abren las puertas. “Cuando la juventud chiapaneca tiene oportunidades, responde con creatividad y con propuestas que transforman”, subrayó.
Al despedirse, Wendy dejó una lección que rebasa la pantalla: la verdad, la imaginación y la voluntad pueden cambiar realidades. Con una cámara, una idea y una gran sonrisa, esta joven zinacanteca recuerda que combatir la desinformación también es un acto de amor por la verdad.

