Punto de Fuga/Alfredo Pacheco
De cara al próximo proceso electoral hay muchos morenistas quienes aspiran a una candidatura y ya empiezan a perfilarse para ello, esto aún cuando la restricción de nepotismo que impuso la presidenta Sheinbaum les impide contender en las elecciones del 2027, por lo que estarían buscando otras opciones para ser candidatos.
Todavía faltan algunos meses para que formalmente arranque el proceso electoral de 2027, sin embargo en Chiapas y en distintas regiones del país la competencia política ya comenzó; y no en las urnas, sino en los mensajes, los posicionamientos y las rutas que algunos aspirantes han empezando a construir, muchos de ellos aprovechándose de un cargo público.
Es una gran realidad que este fenómeno no es nuevo; y cuando las reglas internas de un partido se endurecen, algunos actores políticos buscan adaptarse y otros buscan salidas alternas… Y hoy parece comenzar a dibujarse ese escenario en MORENA.
En días recientes, platiqué con el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado y coordinador de la bancada morenista, Mario Guillén Guillén quien lanzó un mensaje breve, pero con lectura política profunda: quien no respete los lineamientos internos del movimiento simplemente no podrá ser candidata o candidato.
Quiero destacar que esta declaración no llegó sola; pues ya antes el morenista había dejado otra idea igual de relevante, que los procesos electorales se ganan con la ciudadanía y quien trabaja con la gente tendrá posibilidades de competir en igualdad de circunstancias para ser candidatos por MORENA.
Traducido al lenguaje político, el partido guinda quiere mandar una señal clara de que la candidatura no podrá obtenerse por adelantado ni por presión mediática.
En esa misma línea se expresó la diputada morenista Alejandra Gómez Mendoza, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso Local, quien me dijo que cualquier persona tiene derecho legítimo a aspirar a un cargo de elección popular, no obstante, advirtió que en MORENA existen reglas específicas y que deben respetarse tiempos y lineamientos internos.
La legisladora fue todavía más directa, pues cuestionó prácticas tradicionales de promoción política como el uso de espectaculares, campañas adelantadas y el aprovecharse de cargos públicos para el posicionamiento personal; y dijo que la apuesta debe seguir siendo el trabajo territorial y el contacto directo con la población.
Sin embargo, a pocos meses del inicio del proceso electoral del 2027 el debate ya no se limita al calendario electoral, sino en los usos y abusos de algunos funcionarios y actores políticos, hoy Morena enfrenta una discusión más compleja: cómo sostener un discurso de transformación mientras administra las ambiciones internas.
Hay que recordar que la presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado un nuevo candado político al interior del movimiento: el rechazo al nepotismo y al uso de estructuras de poder para heredar cargos públicos, incluso antes de que entren plenamente en vigor reformas más amplias sobre el tema.
En días recientes volvió a insistir en que figuras como la paridad no deben convertirse en mecanismos para justificar sucesiones familiares, a pesar de ello, la realidad ha mostrado que no todos los aspirantes o suspirantes están dispuestos a quedarse dentro de esos límites.
En algunos estados ya comenzaron movimientos que buscan mantener aspiraciones políticas utilizando otras siglas de la coalición gobernante. Uno de los casos que más llamó la atención recientemente fue el de Campeche, en donde Gerardo Sánchez Sansores, sobrino de la gobernadora Layda Sansores, se registró por el Partido del Trabajo en medio del debate nacional sobre los controles al nepotismo.
Ese caso generó cuestionamientos porque se interpretó como una vía alterna para mantenerse dentro del bloque oficialista sin sujetarse completamente a los filtros internos de MORENA; entonces surge la pregunta que también podría alcanzar a Chiapas: ¿qué ocurrirá cuando un aspirante no consiga espacio dentro de MORENA? ¿Aceptará las reglas o buscará otra plataforma?
Porque una cosa es levantar la mano y otra muy diferente es el aceptar que quizá no sea su momento.
La verdadera prueba para MORENA rumbo a 2027 no será evitar que existan aspirantes; será demostrar que puede ordenar sus procesos internos sin que la inconformidad termine convertida en migración política hacia partidos aliados o adversarios, aun cuando la oposición parece estar desdibujada.
PERSPECTIVA
La elección del Poder Judicial mostró nuevos desafíos para el INE, uno de los más difíciles es que las boletas de la elección Judicial sean inclusivas para personas débiles visuales, pues en las boletas de cargos como diputaciones, senadurías, alcaldías y gubernaturas se cuentan con mascarilla en braille, que facilitan que quienes tienen esa discapacidad puedan emitir su voto, situación que por la complejidad de las boletas de la elección Judicial es prácticamente inviable, por lo que el INE lanzó una consulta para que la ciudadanía realice propuestas que puedan ayudar a solventar esa situación, esperemos que se logré, afortunadamente hay tiempo pues la elección del Poder Judicial se pospuso para 2028.
¡Hasta la próxima!
