Tarot Político/Amet Samayoa Arce/Ultimátum
Cuando el 2 de octubre pasado Luis Ignacio Avendaño Bermúdez dejó la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso del Estado para asumir la Dirección General del ISSTECH, no faltaron quienes interpretaron el movimiento como una degradación política, pero que ahora deben aceptar que se equivocaron. Con el paso de los meses quedó claro que no fue un castigo, sino una encomienda. El gobernador Eduardo Ramírez lo envió a una institución que arrastraba una profunda crisis de credibilidad, marcada por señalamientos de corrupción, desorden administrativo y un evidente deterioro en los servicios que recibía la derechohabiencia. Ocho meses después, independientemente de las asignaturas que aún permanecen pendientes, el ISSTECH logró recuperar estabilidad administrativa y mejorar la percepción entre sus usuarios. No es poca cosa para una institución que parecía haber perdido el rumbo, que ahora por cierto se le ha confiado a la tonalteca Andra Celeste López Ochoa, una profesionista con actitud, aptitud e integridad probada garantiza continuidad, no continuismo en el nuevo ritmo del Isstech.
Ahora la historia se repite
La llegada de Luis Ignacio Avendaño a la Secretaría de Salud vuelve a enviar un mensaje político inequívoco, porque cuando una dependencia estratégica entra en zona de turbulencia, el gobernador recurre a uno de sus colaboradores de mayor confianza. No son pocos los que cuestionan que el nuevo secretario no sea médico, pero aunque la observación merece respeto, es preciso subrayar que la experiencia también demuestra que poseer un título en medicina no garantiza una buena administración pública. La Secretaría de Salud no solamente requiere conocimientos clínicos; exige capacidad para conducir un aparato burocrático complejo, administrar miles de millones de pesos, coordinar personal, resolver problemas logísticos y tomar decisiones oportunas. Ahí es donde Luis Ignacio Avendaño demostrará sin dudas, por qué fue elegido. Su trayectoria habla de un político con experiencia administrativa: regidor, alcalde de Comitán, diputado federal, delegado federal de SEDESOL, diputado local, presidente de la Mesa Directiva del Congreso y director del ISSTECH. A ello suma su formación como licenciado en derecho, licenciado en administración de empresas y maestría en administración pública y políticas públicas. Ese perfil puede ser una fortaleza para ordenar una dependencia cuyo principal desafío hoy parece ser precisamente la conducción administrativa. Pero la confianza del gobernador también eleva el nivel de exigencia. Ramírez Aguilar no está enviando únicamente a un funcionario; está enviando a uno de los hombres que lo ha acompañado durante buena parte de su trayectoria política. Esa cercanía implica un doble compromiso: responder con resultados y cuidar que la Secretaría de Salud recupere eficacia, credibilidad y capacidad de respuesta. La salud pública no admite improvisaciones ni curvas de aprendizaje prolongadas, porque los hospitales necesitan medicamentos, personal, equipos funcionando y decisiones oportunas. Si Luis Ignacio Avendaño logra imprimir orden, eficiencia y capacidad de gestión, confirmará que el gobernador acertó al convertirlo en el “bombero” de las áreas donde la Nueva Era enfrenta mayores desafíos.
De Tarot y adivinaza
Resulta inquietante cómo el Dr. Omar Gómez no entendió que al jaguar no se le puede tratar de jugar la vuelta en términos de actos de corrupción. A ello obedecerá que el Fiscal Jorge Luis Llaven Abarca estuvo por las oficinas de esa importante secretaría de estado ? … servidos.
