#ALAHORADELPOZOL/DANIEL SOLÓRZANO/ULTIMÁTUM
La seguridad en las carreteras es una tarea que muchas veces pasa desapercibida hasta que alguien necesita ayuda, y eso lo saben bien los que realizan quienes patrullan las carreteras, auxilian a un conductor, atienden un accidente o simplemente están presentes en los momentos en que el ciudadano más necesita una autoridad.
La Guardia Estatal de Caminos representa precisamente ese rostro cercano de la seguridad pública. Su labor va mucho más allá de vigilar carreteras o aplicar el reglamento: significa prevenir accidentes, brindar auxilio, orientar a los viajeros y contribuir a que miles de familias puedan desplazarse con mayor tranquilidad.
Durante este periodo vacacional, que concluirá el próximo 31 de agosto, la presencia de los elementos en carreteras cobra especial relevancia ante el incremento del flujo vehicular. Detrás de cada patrulla hay una estrategia de prevención, vigilancia y respuesta que busca reducir riesgos y atender oportunamente cualquier emergencia.
Esta visión forma parte de una política de seguridad que, desde el Gobierno de Chiapas, impulsa el gobernador Eduardo Ramírez, bajo una concepción humanista que coloca a las personas en el centro de la acción pública. La seguridad, entendida así, no consiste únicamente en perseguir delitos: también significa prevenir, auxiliar y proteger.
En esa tarea tiene un papel fundamental la Secretaría de Seguridad del Pueblo, encabezada por Óscar Alberto Aparicio Avendaño, desde donde se han establecido líneas de trabajo orientadas a fortalecer la presencia operativa y la atención a la ciudadanía, y que están bajo el encargo de el Comisario Ricardo Ballina Guerrero, un hombre con una trayectoria impecable en distintas corporaciones de seguridad en el país y de alta experiencia.
Y es precisamente en las carreteras donde esa política pública adquiere una dimensión muy concreta.
Porque cuando un elemento de la Guardia Estatal de Caminos detiene su unidad para auxiliar a una familia cuyo vehículo sufrió una avería, cuando brinda apoyo después de un accidente o cuando realiza labores preventivas para evitar que un conductor ponga en riesgo su vida y la de otros, estamos hablando de seguridad con sentido humano.
También hay que decirlo: la responsabilidad no es únicamente de las autoridades.
Ningún operativo puede sustituir la prudencia de un conductor. Respetar los límites de velocidad, utilizar el cinturón de seguridad, evitar manejar bajo los efectos del alcohol, no utilizar el teléfono mientras se conduce y revisar las condiciones mecánicas del vehículo son decisiones que pueden salvar vidas.
Por eso, el trabajo de la Guardia Estatal de Caminos debe entenderse como parte de una responsabilidad compartida entre gobierno y sociedad.
En la recta final de estas vacaciones, cuando miles de chiapanecos regresarán a sus hogares, la presencia de los cuerpos de seguridad carretera será fundamental. Pero también será indispensable que los ciudadanos hagan su parte.
La verdadera dimensión de una política de seguridad se mide cuando la autoridad logra estar cerca de la gente, anticiparse al riesgo y responder cuando se necesita.
Y en las carreteras, esa tarea tiene nombre propio: Guardia Estatal de Caminos. Secretaría de Seguridad del Pueblo
Una institución que, bajo las políticas públicas de seguridad impulsadas por el gobernador Eduardo Ramírez y la conducción de Óscar Alberto Aparicio Avendaño al frente de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, tiene ante sí una misión tan sencilla de decir como enorme en su significado: que quienes salen de casa puedan regresar con bien.
