TAROT POLÍTICO/AMET SAMAYOA ARCE/ULTIMÁTUM
Ángel Torres Culebro está en desgracia política y el poder que alguna vez lo cobijó y posicionó, está en picada y su cabeza en riesgo de ser alcanzada por el brazo ejecutor de la ley. En consecuencia, se reduce también el margen de maniobra de quienes durante años se sintieron protegidos por una estructura política que hoy muestra evidentes grietas. Su mayor problema no es solamente la posibilidad de perder la reelección de la alcaldía de Tuxtla, su riesgo real de quedarse sin padrinos cuando más los necesita es que también es candidato a “El Amate”. Por eso no sorprende que el tabasqueño no baje el ritmo y que el sábado anterior haya continuado con sus reuniones y actividades de proselitismo con su grupo de pagado que, desesperado ve que “ya se acabó ya”. Hubo un desayuno con sus empresarios “financiadores” el que no le supo bien como en otras ocasiones por no llegaron y la cartera ya no está rebosante simple y sencillamente porque no le ven ninguna posibilidad de reelección. Sin embargo, persiste en su última estrategia porque más que apostar únicamente por la reelección, buscaría una diputación federal que le permita conservar fuero político para burlarse y desafiar la ley como lo hace cínicamente “el mancha batas” Pepe Cruz. Y es que el problema para el tabasqueño de “La Lomita” es que sus padrinos experimentan la peor de sus desgracias política y el miedo de ir a prisión. Adán Augusto López, cabeza del llamado grupo Tabasco, dejó de tener la fuerza política que alguna vez lo convirtió en un operador de primer nivel de AMLO.
Sin Adán; ni Rutilio, mucho menos Rosalinda (EPD)
Recordemos que en el Primer Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López Hernández asistió, pero llamó la atención el lugar secundario que ocupó porque quedó detrás de la valla destinada a los gobernadores y fuera de la primera fila de honor al igual que Ricardo Monreal y Manuel Velasco. La presidenta negó entonces que hubiera algún mensaje político detrás de aquel acomodo; pero en el Segundo Informe de la semana pasada, la ausencia del hermano de AMLO fue total. El contraste resulta políticamente significativo, sobre todo después de su salida de la coordinación de Morena en el Senado y en medio de los señalamientos y especulaciones que han rodeado a su antiguo jefe policiaco, Hernán Bermúdez Requena, investigado por presuntos vínculos criminales con “La Barredora”. Y aquí es donde Ángel Torres debería poner las barbas a remojar. Si el padrino perdió poder, el ahijado pierde protección porque se derrumbó la mesa de las negociaciones que lo desempacaron de Tabasco para convertirse en director del DIF-Chiapas, Secretario de Obras Públicas y alcalde de Tuxtla por Morena. Ahora bien, Rutilio Escandón tampoco está en condiciones de rescatar a nadie porque su esposa Rosalinda López Hernández falleció, por lo tanto, su propio escenario político cambió y, como ocurre con muchos de los cercanos al adancismo, hoy tendría más motivos para preocuparse por su futuro de libertad e impunidad que para intentar negociar por otros. “Al caído” le cayó la desgracia desde lo más alto de su grupo que lo hizo posible. Es claro que, para Ángel Torres, el verdadero desafío apenas comienza porque sin padrinos, sin Adán Augusto, sin Rutilio y sin la difunta Rosalinda, y para colmo con una administración municipal bajo cuestionamientos de corrupción, ¿hasta dónde podrá llegar antes de que lo alcance la justicia?
De Tarot y Adivinanza
Ciertamente, fracasó el desayuno de “el caído” del sábado pasado. Presagio de que lo dejaran chiflando en “La Lomita” … Servidos.
