IDENTIDAD POLÍTICA/JOSÉ ADÁN ALTÚZAR FIGUEROA/ULTIMÁTUM
Los grandes pensadores europeos, entre ellos Hegel, afirmaron que “el hombre descubrió América”. Pero cabe preguntar: ¿acaso los pueblos americanos no habían descubierto ya su propio continente? El problema es que los europeos no los consideraban plenamente humanos; esa mirada colonial persiste cuando se trata a los pueblos latinoamericanos y, en particular, a los mexicanos como seres humanos de segunda categoría.
Por eso, el 12 de octubre no debería celebrarse como el “descubrimiento de América”, sino recordarse como el inicio de la invasión europea del continente. Descubrir no es lo mismo que invadir, y ningún pueblo debería celebrar su propia invasión.
Reformar la educación y el sentido de la historia
Es necesario transformar, ante todo, el contenido de la educación y dar otro sentido a la historia. No hubo un descubrimiento de América, sino la invasión de un continente habitado por pueblos con culturas complejas y antiguas. Seamos blancos o mestizos, debemos honrar a quienes estaban aquí antes de la llegada europea.
Las civilizaciones americanas alcanzaron un desarrollo comparable al de las grandes culturas del llamado Neolítico. Pueden reconocerse seis grandes columnas de la historia universal: Egipto; Mesopotamia; India; China; el mundo inca; el mundo mexica.
Una de esas columnas está plantada precisamente en el Zócalo de México. Formamos parte de esa historia universal, y nuestros alumnos deben conocerla desde una perspectiva que reconozca su valor.
Europa antes de 1492
En 1492, la Europa latino-germánica, desde Austria y Alemania hasta Italia, Francia y España, tenía alrededor de setenta millones de habitantes y ocupaba un territorio relativamente reducido. Durante la Edad Media había permanecido aislada de los grandes circuitos de la historia mundial: era una región periférica y menos desarrollada que el mundo islámico.
La civilización islámica se extendía desde Marruecos, Egipto, Irak y Afganistán hasta la India, los sultanatos de Indochina y Filipinas. Contaba con mayores avances en ciencia, matemáticas, astronomía y medicina, y bloqueaba a Europa el acceso directo a los principales mercados orientales.
Las Cruzadas intentaron recuperar Palestina y abrir una ruta hacia el centro del comercio, pero los ejércitos europeos fueron contenidos por fuerzas árabes mejor organizadas. Ante ese cerco, la única salida posible para Europa fue el océano Atlántico.
México
La llegada de los españoles a México por el Atlántico fue un acontecimiento geopolítico decisivo. México fue el primer gran reino conquistado por Europa fuera de sus fronteras y, por ello, ocupó un lugar central en el surgimiento de lo que llamamos modernidad.
En ese momento, África y Asia aún no habían sido conquistadas por los europeos, y buena parte de América del Sur permanecía fuera de su dominio. La ruta por el Caribe condujo a México y permitió que Hernán Cortés se convirtiera, según los relatos de la época, en el “señor de México”, desplazando la autoridad de Moctezuma.
La conquista de México marcó la salida de Europa del límite impuesto por el mundo otomano-musulmán. Mientras España avanzaba por el Atlántico, Portugal bordeaba África y llegaba a Asia. En apenas un siglo, Europa pasó de ocupar una posición secundaria a convertirse en el centro de un nuevo sistema mundial. Ese proceso comenzó en México, que fue también la primera colonia de la Europa moderna.
La plata americana y el poder europeo
La expansión europea no puede entenderse sin los recursos extraídos de América. En 1571, los europeos vencieron a los turcos en Lepanto y consolidaron su presencia en el Mediterráneo gracias a una gran armada financiada, en buena medida, con la plata de Potosí y Zacatecas.
La extracción de esa riqueza tuvo un costo humano inmenso. Miles de indígenas murieron en las minas mientras la plata era trasladada a Europa sin compensación. Solo de Potosí se extrajeron, durante aproximadamente un siglo, decenas de miles de toneladas de plata. Aun calculando un interés anual mínimo, el capital mundial no bastaría para reparar plenamente ese despojo.
Colonialismo
La conquista inauguró el colonialismo y la dominación de nuestros pueblos. Se eliminó a gran parte de las élites, se destruyeron sus defensas y se persiguió a sus sabios. En México-Tenochtitlan existían los tlamatinime, conocedores de las tradiciones, las matemáticas y una concepción propia del mundo. Al desaparecer esas voces, las comunidades quedaron sin medios para defender y desarrollar su cultura frente a una evangelización impuesta desde otra tradición.
Incluso hoy, muchos intelectuales e historiadores (también en grandes universidades públicas)mantienen una visión eurocéntrica: afirman que España trajo la civilización, pero omiten la civilización que fue destruida. Bartolomé de las Casas propuso un diálogo en el que españoles e indígenas aportaran a la construcción de una nueva sociedad; sin embargo, no fue eso lo que ocurrió.
Se desarticularon culturas con desarrollos comparables a los de Egipto, China e India, especialmente notables en astronomía y matemáticas. Sus descendientes quedaron relegados a la pobreza y a la periferia social. Reconocer esta historia no significa negar los intercambios posteriores, sino comprender que la modernidad europea se construyó también sobre la conquista, el despojo y la destrucción de los pueblos originarios.
Ultimátum
Celebrar el 12 de octubre equivale a conmemorar una invasión extranjera que destruyó una cultura y saqueóla riqueza mexica.
Ultimátum dos
Entre los aspirantes a la diputación federal por el distrito 9 de Tuxtla Gutiérrez; Chiapas, destacaRaúl Eduardo Bonifaz Mohedano. Su experiencia administrativa, trayectoria política y sólidasrelaciones le han permitido ocupar dos veces una diputación federal. Al tiempo. Por el momento, es cuánto.
