Tarot Político /Amet Samayoa Arce/Ultimátum
El Acción Nacional, un partido que gobernó México durante dos sexenios; que en Chiapas también estuvo en el poder mediante alianzas electorales y que ganó la capital del estado en 3 elecciones consecutivos, hoy parece enfrentar una crisis de tal magnitud que la reforma de paridad efectiva podría exhibir su incapacidad para competir con candidatas propias con destino fatal de perdida de registro. Luego entonces se entiende el verdadero temor de impugnar las nuevas reglas del juego en el 2027. La reforma impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y aprobada por el Congreso de Chiapas coloca a las mujeres en el centro de la competencia por las presidencias municipales. La insaculación determinó 62 municipios en los que los partidos deberán postular mujeres. Para Acción Nacional, el nuevo escenario supone una prueba que no puede resolverse únicamente en los tribunales. En los círculos políticos circula una interpretación clara y real que nos dice que el blanquiazul está imposibilitado para proponer candidaturas femeninas competitivas y teme que su debilidad termine por pasarle factura, incluso en su permanencia como fuerza política. La posibilidad de perder el registro es evidente, porque es un partido que en el cacicazgo de Carlos Palomeque dejó de formar cuadros, renovar liderazgos y construir presencia ciudadana.
Palomeque ni con palopico
Recordemos que el PAN llegó a la Presidencia de la República con Vicente Fox y Felipe Calderón; en Chiapas también participó en coaliciones que le permitieron compartir espacios de gobierno y que logró alcanzar el triunfo con el Dr. Valdemar Rojas en la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez cuando el PRI era invencible. De aquellos tiempos gloriosos hoy la crisis pone bajo la lupa a la dirigencia estatal encabezada por Catalina Caravantes Almaraz y las versiones creíbles sobre la influencia de Carlos Palomeque en las decisiones internas. Más allá de todas las interpelaciones lo cierto es que el PAN particularmente en Chiapas enfrenta una crisis política electoral porque carece de cuadros femeninos y masculinos para encarar el 2027. Por eso decimos que el PAN tiene derecho a impugnar una reforma y defender sus argumentos jurídicos, pero la controversia no lo exime de responder por su propia debilidad política. Si carece de candidatas competitivas, el problema no necesariamente está en la paridad, más bien puede estar en años de omisiones, exclusiones y falta de renovación de cuadros políticos en todos los municipios y distritos electorales federales y locales de Chiapas. La reforma no garantiza por sí sola el empoderamiento genuino de las mujeres; dependerá de que puedan llegar al cargo y ejercer el poder con autonomía. Pero sí obliga a los partidos a demostrar que están a la altura de una nueva realidad. El partido que alguna vez gobernó desde Los Pinos no debería temerle a la paridad, debería temerle a su propia incapacidad para reinventarse.
De Tarot y Adivinanza
Luego entonces, ya se supo. El riesgo de la vergonzosa pérdida de registro es el verdadero motivo por el cual el PAN impugna. Debe saber Palomeque que ni con palopico saldrá airoso de su intentona … Servidos.
